—¿En qué clase está esa chica? —preguntó Gabriel Montalbán, señalando a Camila, que permanecía en la esquina. Al escuchar la pregunta, Camila alzó la vista y sus ojos se encontraron. En ese instante, ella tuvo la sensación de que él la había reconocido. ¿Acaso era posible? Se había puesto la máscara con rapidez, ¿cómo podía Gabriel identificarla todavía? Tras observarlos en silencio durante un momento, el decano vaciló antes de responder: —Es una estudiante de intercambio de la facultad de arte. Hoy violó las normas de la escuela, así que la estoy sancionando. Señor Montalbán, usted fue un alumno destacado en finanzas; el director siempre elogia su excelencia en esa área. Creo que debería encargarse de las clases de élite. Gabriel ignoró la propuesta y sentenció: —También conozco muy

