Algunas personas decían que el rostro de un villano podía influir en los pensamientos de los demás. La escena actual lo confirmaba. Si realmente pidiera ayuda, otros podrían pensar que solo estaba fingiendo ser una víctima. Algunos incluso podrían creer que Camila estaba intentando seducir a Gabriel Montalbán. No podía pedir ayuda, ni tampoco demandarlo. Camila se sentía indefensa y furiosa. En ese momento, Gabriel la miraba fijamente, incapaz de calmarse tampoco. Había tenido días muy difíciles. Cada vez que pensaba en su propósito al acercarse a esa mujer, tenía que obligarse a tranquilizarse. Ante sus acciones provocadoras, había estado a punto de perder el control en varias ocasiones. Su objetivo debía ser solo vengarse. Pero… Cuando terminó su trabajo y se enteró de que ella

