Al ver a las dos personas actuar de forma tan coordinada, Camila no dijo nada y se limitó a mirarlos con frialdad. Gabriel no hablaba, pero su expresión se volvía cada vez más fría. No condenó inmediatamente a Camila. En cambio, se acercó a ella y le preguntó: —¿Qué tienes que decir al respecto? Al escuchar su pregunta, Pamela no pudo evitar sonreír con triunfo a Camila desde detrás de Gabriel. Pamela pensó que esta vez Camila estaba atrapada. En el pasado, Camila se había apoyado en Gabriel y había sido muy arrogante con ella. Además, había arruinado la propuesta de Mauricio durante aquella fiesta. Para Pamela, ese había sido el mayor momento de vergüenza de toda su vida. Pero ahora tenía la oportunidad de vengarse. Después de todo, Camila y Gabriel estaban divorciados —o al meno

