Zoe Era obvio que nuestras diferencias me duelan, mi orgullo está dañado y mis sentimientos lastimados, mi corazón llora y la necesidad de volver a ser lo que era antes me sacuden con fuerzas, y de él solo necesitaba que me pidiera perdón por haber matado al hombre que me dio la vida, tal vez es lo único que necesite escuchar y saber que lo hace con mucha sinceridad, y así poder decirle todas las cosas que tengo guardadas. —Podemos hablar— Edgar llega en la tarde y saluda a Alex que jugaba con sus nuevos juguetes en el salón, esta estancia ya no es la que era antes, ahora está llena de juguetes y creo que eso le gustaba a Edgar, porque al ver el desastre qué lio Alex en el lugar sonrió mientras movía cabeza. Lo seguí hasta el despacho. —Mañana saldré de viaje. Dijo y me sentí mal,

