Zoe Amo y me vuelve loca como él sabe llevarme al paraíso y al infierno a la vez, me excita, me apasiona y sobre todo me fascina su forma de poseerme entera, no necesito de más mientras siento nuestras pieles conectarse entre sí. Es como tener una conexión invisible que te atrapa y no puedes salir de ella. —Estoy exhausta— dije después de hacerme cumplir cada una de escenas que me hizo ver al susurrar a mi oído. Mi cuerpo descansaba flotando y apoyado en el borde de esa gran piscina y él lo tenía a mi lado admirándome con la mirada. —Mañana quiero que vayas a ver a un ginecólogo. Fruncí el ceño. —¿Para? — me hice notar molesta. —Para planificarte algún método anticonceptivo. No deseo llevarme la sorpresa de que en nuestros encuentros salió un bebé. No voy a decir que quería ser

