Victoriana Cuando la vida te pone pruebas tan difíciles, piensas que nada puede ser peor, hasta que llega un golpe que destroza completamente tu vida. Y lo peor de todo es que sabes que tienes que seguir viviendo con ese dolor, que solo aprendes a estar junto a él, pero jamás se va, jamás olvidas. Abro los ojos y me siento un poco desorientada. Mi mano lastima, así que miro hacia ella y frunco el ceño, confundida, pues parece que me han canalizado. Veo a una mujer de blanco que me sonríe. Trato de devolver el gesto, pero no puedo. Parece que he soñado algo terrible. Por qué no creo que la vida sea tan mala conmigo para que esto sea verdad. Pero cuando la enfermera se da la vuelta y empieza a caminar fuera de la habitación, yo trato de sentarme en mi cama. La cabeza me da vueltas, mis oj

