Sus labios no se separaban de los de ella y si lo hacía era para brindarle un minúsculo espacio permitiéndole inhalar oxígeno, su magnetismo la corroyó y se dejó llevar por la agradable sensación de sus besos.
Una mano se posó en la espalda de Ross y comenzó a deslizarse con lentitud hacia abajo sin cruzar la línea, se dio cuenta que si bien él la está besando sin su permiso no se atreve a traspasar o ir hacia más allá,
Su presencia era atrapante, y no sólo porque es a ella a quien la estaba besando sino porque sentía que el aroma a almizcle de Christopher ingresaba perforándola hasta lo más profundo de los sentidos, hasta hacerla ser consciente de quién es el que la está besando, su masculinidad la desprendió del alrededor, la despejó de cualquier preocupación que su mente maquinaba mientras la tenía entre sus brazos.
Él tenía un olor embriagador y reconfortante, era como si su aroma fuera diseñado para reparar su lastimado interior, una sensación que la atraía como un imán incitándola a no romper el beso,
Sin embargo la realidad le abofeteó el rosto así como el viento golpea su rostro cuando llega el otoño,
—No soy estúpida —ella retrocedió alejándose de su reconfortante presencia que casi la hace olvidar lo que se propuso cuando volvió a la vida —Tú no esperas un simple noviazgo de mí y yo no seré la amante de un hombre como tú.
No volvió a la vida para caer otra vez en el mismo error que con Dereck.
—Demasiado inteligente a pesar de tu juventud —él sonrío mientras se lamía los labios y Ross se ruborizó al reparar en aquel gesto.
Ross era exquisitamente dulce, el aroma a fresas de su cuerpo y el aroma floral de su cabellera roja eran adictivos, tan cautivador que casi le fue imposible separar sus labios de los de ella, difícil también separar los brazos de su suave piel.
Intenta aparentar frente a su ex prometido y a los demás que es más fría que un témpano de hielo pero cuando la abrazó sólo sintió incandescencia y una extrema suavidad que hasta hace parecer la suavidad de una pluma muy áspera.
—Si por ser modelo de tu compañía crees que me tendrás como otras de tus modelos estás equivocado —dijo con normalidad, Christopher ya vio a través de su máscara.
Aunque para ella es un escudo que la protegerá de los hombres como él, lo de demostrar frialdad cuando habla y se dirige a los otros está por demás cuando Christopher ya la descubrió.
—Entiendo —se llevó una mano a su cabeza despeinándose y haciendo que un mechón de su castaña cabellera recaiga sobre su frente —ahora si no quieres que me convierta en un lobo sube a tu alcoba —sugirió con una calmada voz pero que no ocultaba un tono de advertencia.
Advertencia que Ross comprendió, retomó el rumbo de su trayectoria original y no fue hasta que llegó a su habitación y cerró la puerta tras de sí que se sintió tranquila.
Soltó su bolso a la vez que se deshizo de los pendientes de la familia de Christopher, le mintió la hizo creer que son de la compañía y ella con ingenuidad exhibiéndose con ese par de diamantes que brillan más que una constelación.
Se quitó el vestido y se colocó uno más ligero para dormir, era eso lo que quería... dormir y deshacerse de las tormentas que resistió esta noche, no sabe cómo tuvo la fortaleza para resistirse a varias incomodas situaciones, fue demasiado para ella, fueron muchas sensaciones para alguien que ha decidido no dejarse llevar ni caer en la garras de hombres que lastiman, que pisoteaban el corazón de una mujer y de aquellos que sólo quieren una cosa de una mujer.
Sexo.
(....)
Lanzó su saco sobre el taburete del bar que se encontraba cerca de la mortecina chimenea, agarró la botella de vino más cara un Chateau Latiffe que puede darse el lujo de costearse y se sirvió una copa, estaba a punto de tomar cuando el teléfono vibró en su bolsillo,
Era un mensaje de Camille Volsert;
A pesar de haberte tenido adentro mío hace unos días, mi cuerpo te aclama Chris.... Estoy ardiente y húmeda te necesito esta noche en mi cama mon amour.
Christopher escribió y luego sonrío con ironía a la vez que dejaba el celular sobre la mesa del Bar, una mujer que está dispuesta a tenerlo entre sus piernas y el sentado en el taburete de su silenciosa mansión,
—Como estúpido aguantándome las ganas con una copa de vino —murmuró con fastidio mientras volvía a coger su saco con dirección a una obvia dirección.
A Camille le dio todo, todo lo que una modelo exclusiva pueda recibir, y lo hizo después de llevársela a la cama.
Con Ross es distinto, le está costando ella todavía no cae ni se deja seducir, quizás por la edad que tiene o por su voluntad de hierro. Es extraño una jovencita inexperta como ella debería ser más fácil de seducir sin embargo es más madura de lo que una chica de su edad parece.
A Ross la ha hecho modelo exclusiva de su compañía con más ventajas para ella que para su propia compañía, aun así no cede. Camille cayó en su cama sin tener que esforzarse, cada vez que tiene una erección que necesita de una placentera noche de sexo, ella está dispuesta a entregarse a él sin promesas ni propuestas.
Christopher le ha dejado en claro desde el principio que no se haga ilusiones como llegar a ser una pareja o esperar matrimonio de su parte, así ha sido con Camille y con todas las mujeres con las que se ha acostado.
De ellas sólo espera una cosa, y es sexo.
Camille es su actual amante, es hermosa no lo niega una francesa ardiente como ella misma se describió en el mensaje que acaba de recibir, complaciente, muy complaciente tanto que es imposible recordar las veces y las posiciones que lo han hecho, Camille sabe cómo complacer a un hombre y él es un hombre después de todo, un hombre cautivado por una mujer que quiere a otro, admitió para su pesar.
Que todavía quiere, se corrigió Christopher con determinación hará que se olvide de Dereck Walldering.
Mientras tanto él se desahogará con su amante, tampoco es un santo para soportar la dureza que aprieta bajo sus pantalones cuando la mujer que le interesa está detrás de otro hombre.
Y no cualquier hombre, su socio y rival... Dereck Walldering. Hizo un gesto, disgustado, quien diría que llegaría a odiar a ese hombre si al principio lo reconoció como un excelente hombre de negocios.
Aparcó su coche en el estacionamiento privado del edificio que compró para Camille, el trayecto ya lo conocía de memoria pero ahora lo sentía distinto.
Tiene llave de la puerta pero ese derecho no lo tomado, presionó el inter comunicador y esperó a que su amante le habrá.
Se río de sí mismo, los comportamientos respetuosos a estas alturas no son necesarios pero esa línea es algo que no quiere cruzar con las amantes que ha tenido y no lo cruzará con Camille.
El sonido giratorio de un metal lo sacó de sus pensamientos y la vio salir tan sexy, bella y disponible como costumbre,
—No esperaba que llegaras tan..... —palabras que se vieron interrumpidos por una exigente boca y por unos fuertes brazos que la asaltaron aprisionándola.
Christopher la levantó de las nalgas, se adentró al departamento con las piernas de ella enrolándolo en su cintura y sin dejar de besarla cerró la puerta de un portazo.
—Estoy excitado y tú te encargaras de apagar el fuego que una bruja ha dejado en mi —él murmuró sin desprenderse de la boca roja de la modelo.
—Lo haré —alcanzó a decir por la brusquedad de Christopher mientras la arrimaba a la fría pared.
Las palabras están por demás, la intensidad se apoderó de Camille el calor brotó de su cuerpo como la caliente arena del desierto del Sahara, un corpulento y atractivo cuerpo que es capaz de derretir hasta el mismo iceberg del antártico,
Él la envolvió con su calor a la vez que con tosquedad desamarraba su albornoz dejándola totalmente expuesta como vino al mundo, una blancura que se tornaba roja por la ávidas caricias de Christopher.
El cuerpo de Camille añoraba el calor sofocante que desprendía de él y sucumbiendo al calor del momento su cuerpo se fundió con el de Christopher, sin preparación sin juego previo, él se hundió en su empapado coño.
—Ahh —gimió ella.
Arqueó la espalda y se topó con la dura pared, tan deseosa de acogerlo de nuevo, que no reparó en que momento Christopher se despojó de sus pantalones introduciendo de golpe el duro falo en su necesitado coño,
Camille sonrió prendida excitada al recibir sus acometidas y él embistió con más fuerza al accesible coño que lo acoge sin ataduras sin miramientos.
Jadeos de Christopher y gemidos de Camille inundaban el solitario apartamento y el sudor de sus cuerpos se untaban se unían como uno sólo. Él la arremetía sin dejar de explorar sus maduras curvas, lo que ya bien conoce y toma con libertad,
Christopher jadeó desde el fondo de su garganta y se apoderó de la boca carnosa de Camille cuando la sintió c******e y temblar como una pluma mientras la embestía con frenesí.
Ella no tenía fuerzas, estaba enloquecida por la ferocidad con la que él la poseía y se aferraba a los brazos de él mientras la penetraba hasta hacerla golpear la espalda contra la fría pared,
—Como echaba de menos tu brusquedad —excitada ella apenas habló.
Camille no pensaba en otra cosa que no sea en el éxtasis de tener otra vez al dueño de la empresa a la que representa, está en las nubes o en el infierno no logra diferenciarlos, es imposible distinguir el fuego del infierno que sólo en el paraíso un inmortal puede sentir.
Paraíso o infierno, no le interesa, lo tiene otra vez de vuelta y es lo único que importa para Camille, extrañaba el Christopher brusco que dominado por el deseo se convierte en un salvaje, en un animal que es capaz de desarmar, de dejar satisfecha y exhausta a cualquier mujer, incluso a ella como mujer sexualmente experimentada.
Seguía recibiendo sus duras embestidas que la llevaban al infierno, un infierno que está dispuesta a ir sin dificultad si es con él y sólo con él, con el único hombre que la hecho tener más de un orgasmo, no sabía qué hora es pero los rayos del día que ingresaban por los grandes ventanas de la habitación le avisparon que era de día.
Empezó en la pared de la puerta pero terminaron en la dorada habitación de Camille.
Lo de ellos es una fogosidad ciega, una acalorada excitación que se apaga así como surge; con facilidad, o al menos lo es para Christopher.
— ¿Quién lo habrá descontrolado? —se preguntó totalmente cansada.
No importa quien sea, Christopher ha vuelto como un semental a su cama, es una pena que no pueda tenerlo todo el día entre sus piernas, está cansada rendida y con el coño ardido pero por sentirlo otra vez es capaz de soportar sus duros embastes una y mil veces más.
Ella escuchaba el ruido del baño desde la cama donde se hallaba recostada, es una lástima, él se está duchando para marcharse, jamás ha dormido en su cama pero tenerlo toda una noche recibiendo sus estocadas era de por sí demasiado.
Jamás ha hecho el amor con Christopher más de una vez en un sólo día, y jamás tampoco se ha olvidado de usar preservativo.
Camille sonrío, cuando lo hicieron en la pared el simplemente la acorraló y la arrimó sin usar condón, las demás veces si lo usó,
¿Quién lo tiene así? se volvió a preguntar con una profunda curiosidad, ella no es celosa está acostumbrada a compartir a los hombres pero aun así el hombre que más ha calado y se ha enterrado tanto en sus extrañas como en su corazón ha sido Christopher y que otra mujer haya conseguido lo que ella no, la molesta.
Le molesta tanto que no cree que en este mundo deba de existir otra mujer que le robe la atención de él.
(....)
Se despertó con horribles ojeras porque aunque lo niegue ese besó la dejó confundida, fue reconfortante estar en sus brazos y aspirar su aroma, todo fue tan sedante y consolador para su herido corazón.
Pensó y pensó toda la noche, si supiera que un beso la iba a dejar así hubiera impedido hasta un simple roce de sus labios.
El único hombre que deseó fue Dereck y jamás la besó, jamás la tocó.... ¿Es por eso que los besos que Christopher le dio anoche fueron tan pero tan agradables? Se supone que aquel besó debería saquearla, repugnarla más al contrario no fue así.
¿Debería aceptar y ser su novia? Quizás con él pueda olvidar más rápido a Dereck, los besos de Christopher que anoche sintió fueron como medicina.
Comenzaba a pensar en la idea, quizás él podría hacer que lo saque de su cabeza de una vez por todas.
Y quizás enamorarse de él. Arriesgarse a amarlo y ser herida de nuevo.
No.... No. Jamás se volverá a enamorar y poner a un hombre antes que ella misma, porque si no el hecho de volver a la vida no valdrá nada. Sonrió con humor mientras observaba la bella lámpara del techo, el que le dio la oportunidad de recuperar su vida estará burlándose desde donde quiera que esté si vuelve a sufrir y caer en la misma telaraña de la traición.
Pero nada le impide aceptar a Christopher para olvidar a Dereck, le resulta fácil cree que puede lograrlo y sacarlo de su corazón porque siendo sincera, el beso de anoche le gustó y mucho.
No fue para nada desagradable sentir sus labios sobre los de ella.
Con el pensamiento claro, se vistió y bajó a la planta baja para desayunar con Lenny, una despedida con la amable secretaria que se encargó de que sienta Paris como si fuera su propia ciudad, pero al dirigirse hacia el comedor pasó por el bar de la casa y vislumbró la pantalla de un celular parpadear.
Se acercó al taburete y tomó el celular, era una llamada.
Siempre ha respetado la privacidad de otras personas, ni siquiera cuando estaba detrás de Dereck espiaba su celular y eso que oportunidad de hacerlo tuvo hartísimas o quizás el miedo a que se enfurezca aún más le impedía tomar su celular a escondidas.
Sin embargo hoy tiene una incertidumbre, algo así como una intuición como si necesitara hacerlo, dudosa de hacerlo o no dejó el celular en la mesa de bar.
No quería caer en la tentación de revisar sus mensajes y llamadas..... pero él la besó ¿cierto? No hay nada de malo en revisar su celular cuando no hay nadie alrededor, ya que nadie se entrará.
Al final, la curiosidad pudo con Ross y lo primero que hace una mujer curiosa es ir a la sección mensajes y ella es una mujer como cualquier otra,
Deslizaba con el dedo la panta a la vez que veía los últimos mensajes hasta que llegó a uno muy peculiar,
Remitente, Camille.
Leyó el mensaje de ella así como el de Christopher; "Estoy en camino"
La decepción la embargó y se sintió orgullosa de ella misma al no haber caído en la seducción de Christopher.
Él es como Dereck después de todo.
Estuvo a punto de reconsiderar su propuesta y aceptarlo.
Lo peor no es eso sino el hecho de que le molesta darse cuenta con sus propios ojos y confirmar por si misma que no está errada del todo.
¿Camille Volsert?
¡Lo recordó! ella es la modelo de la portada principal que Christopher leía durante el anterior vuelo.
Le molesta a pesar de que no son nada, lo único que los une es una relación de trabajo, es simplemente una modelo no su novia para sentirse decepcionada al descubrir las aventuras de su jefe.
Sonrío fríamente, tampoco puede reclamarle es su modelo nada más. Él puede acostarse con quien quiera es libre, soltero y millonario ¿Qué lo ata a una mujer como ella, que rechazó su proposición no por salir de una relación sino por miedo a salir herida?
¡Ninguna! Él puede estar con quien quiera que a ella no le afectará.
Durante el viaje de regreso, Ross y Christopher se sentaron frente a frente con una pequeña mesa entre los dos Ross, él estaba perfecto, vestido con elegancia y con una relajación extrema que a ella no le fue difícil conectar el con que de su estado.
Él se acostó con su amante y se desestresó mientras que ella estaba molesta en el interior, y resalta en el interior, porque en el exterior Ross mostraba una templanza digna de una dama de alcurnia que no se deja llevar por sus emociones.
Horas de vuelo, por suerte para ella cuando Christopher dejaba su portátil o su celular, entablaba una conversación normal con Ross, como si no se hubieran besado como si ella no supiera de su placentera noche pasada con Camille.
—Estuve viendo tus fotos son excelentes —dijo con la intención de romper el hielo,
Un hielo que ella se empecina en formar, porque si por él fuera la situación sería tan cálida y sofocante como el mismo desierto, es más ni siquiera estarían aquí sentados sino en la habitación de su Yet privado.
—Gracias —dijo Ross con amabilidad y cortante a la vez.
—Realmente son hermosas —volvió a halagarla mientras cambiaba de foto.
Christopher estaba mirando, evaluando las fotos que el director de escenografía le mandó desde el primer día que ella posó, fotos que él guardó en su portátil.
Fotos que ahora mismo está volviendo a verlas a pesar de tener a la misma modelo frente a sus ojos.
Fotos que pueden definirla en tres palabras, sexy bella y elegante.
¿Cómo puede una mujer verse tan sexy con un vestido largo de color blanco de princesa mientras luce el Diamond Dark con el panorama de la Torre Eiffel de fondo?
—Mi compañía lanzará un nuevo vehículo de alta gama un BMW–M3 Touring —le informó —Un vehículo que ingresará al mercado en el siguiente mes y competirá con el BM–WDSO de los Walldering.
—Felicidades —dijo con exagerada amabilidad.
Gracias a dios que llevaba unas gafas oscuras, si bien podía disimular con las palabras con sus facciones no podía ocultar su molestia.
—Tú serás imagen del nuevo lanzamiento. —él dijo y la sonrisa simulada de Ross se esfumó.
—......
— ¿Tienes alguna objeción? —la miró con interés, su nueva modelo de alguna forma está ligada a esa compañía a pesar de ya no ser prometida del heredero de Mayer Walldering.
—Ninguna.
¡Por supuesto que sí...!
Vive con los Walldering, está bajo la protección de ellos, le tiene aprecio a Mareen y a Mayer, ¿cómo les dirá que será imagen del lanzamiento de la competencia?
Sólo se relajó por completo cuando aterrizaron en el aeropuerto y vio a Paul, el chófer de los Walldering que la llevaría de regreso a la mansión.
Christopher se ofreció a hacerlo pero Ross con amabilidad lo rechazó, ya estaba Paul esperándola no sabe quién lo envió pero hacerlo venir en vano no era de su agrado.
—Señorita bienvenida —saludó Paul cogiendo las maletas de Ross que llevaba el asistente de Christopher.
—Gracias.
Durante el vuelo de ida no llevó maleta pero de regreso si, traía ropas joyas de diseñadores exclusivos de Francia y maravillosos recuerdos que adquirió en las pocas horas que se dio tiempo de conocer Paris.
En el trayecto Paul iba contándole lo sucedido durante su ausencia, las mismas reuniones, las mismas visitas, las mismas noticias, nada nuevo lo mismo de siempre.
Excepto dos, la noticia de que Mayer vino a la mansión y tuvo una colérica discusión con su ñieto ni bien este llegó de Francia y Ross intuye que el motivo de la disputa es el rompimiento del compromiso, la otra noticia es que el abuelo de Dereck vino a quedarse un par de semanas a la Mansión.
No recuerda que Mayer visitará la mansión durante días mucho menos semanas, en el pasado Mayer detestaba hospedarse en una casa que no sea la suya propia. ¿Qué ha cambiado?
Llegó a la Mansión y se escabulló con sigilo hacia su habitación, no quería toparse a Mayer estaba demasiada cansada como para soportar la rigidez del abuelo de Dereck, además de que intuía a donde llevaría la conversación con él.
A su compromiso roto, no tiene la culpa fue el mismo Dereck que lo decidió así, si ha alguien tiene Mayer que reprender es a su ñieto, no a ella.
Porque en lo que a Ross respecta, esa decisión impidió que sea ella misma la que tenga que romper el compromiso.
En esta vida no vuelve a casarse con Dereck Walldering.
(....)
En el despacho de la mansión Mayer conversaba con su yerno sobre las alzas de las acciones de Walldering company hasta que la sirvienta entró con una bandeja de licor en las manos,
— ¿Llegó Ross?
—Si señor —contestó Anna dejando las bebidas en los respectivos lados de cada uno.
—Despiértala mañana temprano la quiero en el desayuno con toda la familia —la rígida voz del viejo puso a la sirvienta con los nervios de punta.
Tanto que casi suelta la bandeja al suelo.
—La joven Ross tiene clas.....
— ¡Por eso mismo! —la interrumpió con una dura voz que hizo a Anna soltar la bandeja —A partir de mañana Ross desayunará y cenará con nosotros.
De hecho Mayer diría almuerzo más pero, a esa hora del día Ross está en el instituto.
—S-Si señor.
—Fuera —ordenó.
Anna recogió la bandeja del piso y se retiró con una mezcla de sensación agridulce, el viejo y cabeza de la familia es un gruñón, autoritario que viene a la mansión a dar órdenes a imponer su autoridad sobre los débiles pero eso no es lo peor, lo malo es que se quedará por un buen tiempo y tendrá a todos al margen de sus decisiones.
Lo que el viejo Mayer Walldering dicta es irrevocable, es una irrefutable orden que nadie se atreve a objetar por miedo a ser expulsados de la familia.
Empezando con Dereck que es el único que lo reta hasta con los sirvientes, ni el jardinero se salva de ser reñido por el viejo.
Estricto con todos, excepto con Ross.
—No cambias Mayer —habló su yerno con una baja y calmada voz....... —El tiempo no ablanda tu genio.
Es más, lo empeora. Con el tiempo Mayer se ha vuelto más duro, más inflexible, tenerlo como suegro es complicado.
—Cállate —gritó el viejo —A pesar de tener el control de Ross y su fortuna no la haces tú nuera.
Si Mayer hubiera sabido que su yerno es un blandengue un inútil no hubiese permitido que Ross este bajo su poder de su yerno, el mismo pudo a ver sido nombrado el tutor legar de ella en lugar de Donald, las cosas serían distintas.... muy distintas.
—Dereck no......
—Desde ahora obedecerás mis órdenes y Dereck también lo hará —lo cortó a la vez que levantaba su bastón señalando a su yerno con un aire amenazante.
—En cuanto a adquirir el tercio de las acciones de...
— ¡Que se encargue Dereck! —lo interrumpió —Tu eres un inútil que terminas arruinándolo todo.
—Como digas — el padre de Derek dejó escapar un sus5piró, tratar con su suegro es difícil, sino fuera por su esposa e hijo ya se hubiera largado y abandonado esta familia —Ordena a Dereck que se mueva antes de que los Rousseau lo hagan —sin embargo continuó, es la fortuna de su hijo y como padre le corresponde velar por su patrimonio —Estoy seguro que adquirirán Ari Emiratos ahora que sus acciones bajaron y no solamente ellos, si no varias empresas están en la mira de obtener la compañía aérea más importante de los Emiratos Árabes Unidos que está en la quiebra.
—Esos Rousseau son un estorbo —gruñó el viejo —si Leonardo Rousseau fuera quien esté al mando todo sería mas sencillo, tendríamos el total control y encabezaríamos el sector aeronáutico.
Donald está de acuerdo quizás esa familia sueca de ascendencia francesa es poderosa gracias al segundo hijo, pero aun así vienen competiendo con los Rousseau desde hace años, esa familia controla un imperio mucho más poderoso que los Walldering mismos desde hace décadas.
Y ahora que el segundo hijo de Duval Rousseau está a punto de casarse con la heredera de los Fournier su poder individual y familiar se expandirán aún más.
Son inmensamente billonarios pero ¿Quieren más poder al relacionarse con los Fournier? Es como si les importara más el dinero, un escalofrío recorrió a Donald de tan si quiera pensar que el interés de ellos se pose en Ross, que ni reparen en Ross porque cambiaran de objetivo dejando de lado a Eleonor puesto que Ross es más millonaria que los Fournier.
Nadie le asegura a Donald que los Rousseau quieran incorporar a su familia a la protegida de los Walldering, si llegaran interesarse en Ross sería desastroso no hay nadie quien pueda detener a esa familia.
Quizás está siendo paranoico, Lucas ama a su prometida, las especulaciones entre el y Eleonor datan desde la universidad, un amor que floreció en la universidad, la única mujer que Lucas ha dejado que permanezca con él, la única mujer que logró enamorarlo, la única que fue elegida por el mismo Lucas como prometida, las demás son amantes de una noche como a todo hombre de fortuna lo rodea, así como la ultima amante que ha salido con él en los medios;
Una desconocida rubia que llamó la atención paralizando el mundo entero con su aparición en la presentación de los dos nuevos aviones que lanzaron los Rousseau el Roeing R-808 y la versión de alta gama, aún así el matrimonio con Eleonor sigue en pie, ella es definitivamente la elegida para ser la esposa de Lucas Rousseau, un matrimonio que en definitiva más favorecerá a los Fournier porque los Rousseau ya se han hecho con el mundo, ellos no necesitan de acuerdos o matrimonios de conveniencia, en realidad la familia de Eleonor es más como una aristócrata familia francesa sedienta de poder.
Donald suspiró con pesadumbre, si tan sólo su hijo pensara como Lucas, Ross ya sería su nuera y sería parte de los Walldering evitando enfurecer al gruñón de su suegro.
Es obvio, el motivo por el cual su suegro quiere que Dereck despose a Ross es la extensa fortuna de los Anderland, fortuna que haría de los Walldering una familia mucha más poderosa.
Aunque el viejo Walldering no lo admita, Donald podría apostar que el viejo aprecia a Ross más por el dinero que heredará que por cariño.
Mayer es un viejo muy ambicioso, para nadie es un secreto que quiere más poder y fortuna para engrandecerse y si es posible igualar a los Rousseau, una de las familias más oscuras y poderosas que controlan el mundo, de hecho, es difícilmente que haya otra familia que pueda superar al imperio sueco.
—Compartimos el liderazgo en lo aeronáutico con los Rousseau y el automotriz también sólo que tendremos que añadir a los Lombardi —dijo con serenidad.
—Imbécil —se exasperó Mayer por la calma y desinterés de su yerno —Lombardi & Fuer está comenzando a ser un obstáculo, lanzarán automóviles que competirá con los nuestros.
¿Cómo es posible que Mareen se fijara en un hombre tan relajado y seco de ambición? Se preguntó Mayer pero luego se arrepintió sino fuera por Donald, Dereck no hubiera nacido.
De la estúpida unión de su hija con el inútil de su yerno, lo único valioso fue Dereck, su ñieto.
—Tranquilízate Mayer que así es el mundo de los negocios —recomendó sobre exaltado Donald —esa es la adrenalina y el poder de la ambición, de la competencia empresarial.
Lombardi & Fuer es otro dolor de cabeza, el presidente ejecutivo es perspicaz inteligente, creó y formó su corporación a base del oro y diamantes que descubrió en las Minas de Bingham Canyon en los Estados Unidos de América y Mponeng en Johannesburgo consideradas las minas mas grandes del planeta, compañías que principalmente se dedican a la explotación, talla y comercialización de oros y diamantes,
Abarcó otros rubros, como expandirse y ser competencia de grandes compañías del sector automotriz al hacerse con la fabrica alemana de automóviles y motocicletas de alta gama y lujo, BMW.
Incluso llegó adquirir y ser accionista mayoritario de las exclusivas marcas de ropa como Versace, Saint Laurent, Prada, Balenciaga, accionista en sss inc, compañía estadounidense de comercio electrónico y servicios de computación en la nube a todos los niveles, Apple inc, SourceEdge Software Technologies una compañía Indu, Octaware Technologies, entre otras más.
Christopher Lombardi se volverá una dura competencia, admitió Donald.
—Eso espero —exclamó el viejo a regañadientes —Que los Lombardi sólo sean competencia en los negocios.
Y agregó sombríamente,
—Que Ross no se involucre con ninguno de los Lombardi que su destino está sellado desde que sus padres y tú firmaron el acuerdo.