─Princesa, princesa…todo está bien, hey, mírame ─declara de repente, la voz de Alessandro, acercándose a mí para encontrarme con sus ojos azules. Las lágrimas se desbordan por mis mejillas. ─Azul…está bien, ha sido una amenaza de aborto, estuviste bajo mucho estrés…nuestro Azul, está bien ─manifiesta con intensidad, posando sus labios en mi frente. Suelto un suspiro, acariciando mi vientre. ─¿Tú…padre? ─Inquiero, preocupada. Él niega con la cabeza, y mis ojos se abren con asombro. ─No te preocupes, está bien, ha tenido un preinfarto cardíaco, por la impresión. Quizás le va a doler más dejar las carnes rojas, y el Whisky ─anuncia y dejo salir un suspiro de alivio. ─Dios, pensé que moriría ─declaro, él esboza una sonrisa, acariciando mi cabello. ─No fue así y tú también has sid

