Dudas, si alguna vez crees dudar lo que sientes, quizá la respuesta es demasiado clara. Desperté más temprano de lo que solía hacerlo, con un mensaje de Diego diciéndome que me esperaba para salir a correr, creía que bromeaba, hasta que salí del departamento y le miré ahí, sus ojos mostraban seriedad, pero podía ver en sus hoyuelos cómo una sonrisa quería escapar. Parecía divertirse perfectamente a costa de que yo aún me encontrará un poco adormilada y con el cabello hecho un nido, estaba esponjado, anoche me quede dormida después de bañarme, era un verdadero caos. Corrimos por quince minutos, él tenía demasiada condición, parecía no sentir si quiera por un pequeño segundo que estábamos corriendo, que estaba haciendo ejercicio. —¿Esto en que ayuda en tu lista? —, cuestioné en un jadeo,

