Mis ojos viajaron a su celular, que se encontraba iluminado con el nombre de mi mejor amiga, Brianda, fruncí ligeramente las cejas. Cabe aclarar que no eran celos, sólo me parecía extraño—demasiado, a decir verdad—, más no dije nada. Bri es una chica demasiado linda, a decir verdad, de pies a cabeza, no dudaría si quiera un solo segundo en eso, además, Bri es soltera y guapísima. Sonreí inconscientemente, para recargar mi barbilla en mis manos. —Diego, ¿Tú sales con alguien? —, cuestione alzando las cejas ligeramente. Sus ojos se abrieron a par—. Eres profesor en una universidad. Seguro has de tener a alguna chica detrás de ti. —Enamorarse no es un juego, Murphy—, se encogió de hombros—, No son las personas que tengas detrás, si no la que está enfrente. La que darías todo porque esté al

