Cuatro meses después. —Dime más— Decía Diego muy excitado. —Esa noche aproveché para tocar por encima su m*****o, su pene es muy grande y grueso, se sentía tan bien tocar una parte de él—Le Susurraba en el odió. Nos encontrábamos en el cuarto de Diego, estaba encima de él, sentada en sus piernas con su m*****o dentro de mí, estaba follándome descomunal me, cada cierto tiempo mordía su hombro para que no se escucharán mi gemidos, sus padres se encuentran abajo, seguro terminando de preparar todo, nosotros nos tomamos un respiro del ambiente familia, nos pusimos a jugar en su cuarto. —¿Querías mamarsela?— Preguntó Diego levantándose cargando recostándonos contra la pared para empujar de forma más salvaje su m*****o. —Claro que si y lo hice, chupe todo su erecto pene pensando en que nos

