El regreso de la ex esposa millonaria. Capítulo tres.
Habían pasado varios días desde aquella gala en la que Alexander y Sofía se habían encontrado de nuevo después de un año de haberse divorciado, desde aquel momento, ella no había podido dejar de pensar en su ex esposo, no obstante, no pensaba permitir que su amor por él la cegara. Estaba dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias para conseguir arruinar a los Bennett . conocía a la perfección la terrible situación financiera por la que estaban pasando, y por supuesto, pensaba aprovecharse de eso para terminar de hundirlos. Termino de hacer los últimos ajustes a la propuesta que enviaría a través de correo electrónico a Alexander, sabía que no podrían rechazar la importante inyección de capital que los Hamilton les estaban proponiendo, pues su compañía estaba apunto de caer en bancarrota y la única manera de mantenerse a flote sería aceptar su ofrecimiento. Mientras tanto Alexander, estaba desesperado, había buscado por todos lados nuevos inversionistas que pudieran representar ese aire fresco para su empresa y la difícil situación económica por la cual estaban atravesando. Pero hasta el momento no bien conseguido llegar a ningún acuerdo y eso estaba empezando a desestabilizar al corporativo.
“Las cifras que arroja este informe son terribles hijo. “ Exclamó su padre mientras revisaba el estado financiero de la empresa.
“Lo sé, padre, pero es que nuestra línea de joyería ya no se vende también como antes, eso sin contar los excesos de nuestra familia, por más que les he dicho que se moderen en los gastos, ninguno ha hecho caso a mis recomendaciones” se quejó Alexander .
“No vamos a vivir como indigentes, nuestra familia siempre se ha mantenido a flote, estamos acostumbrados a sobresalir” réplica el hombre.
“Tú más que nadie sabes lo difícil que es sacar adelante esta compañía, papá, y sólo espero que sus excesos no terminen por destruir a nuestra familia” señaló.
Su padre se le quedó mirando fijamente, y de pronto una idea apareció.
“Me dijo tu madre que tu ex esposa es la hija de una de las familias más poderosas en la industria de la moda, deberías aprovecharte de eso y acercarte a ella para pedirle un préstamo“ sugirió el mayor de los Bennett.
Alexander Arrojó bruscamente las carpetas sobre el escritorio, y le devolvió una mirada fría a su padre.
“Todos nosotros nos comportamos como una basura con Sofía, ¿tú crees que ella va a querer ayudarnos después de todo el daño que le hicimos?” Inquirió.
“Una mujer enamorada, haría lo que fuera por el hombre que ama, hijo, eso tienes que saberlo, Lilian me dijo que Sofía sigue interesada en ti, así que no deberías desaprovechar esa oportunidad, tienes una mina de oro en tus manos y la estás desperdiciando por tu tonto. Orgullo “ dijo al tiempo que se marchaba de la oficina de su hijo .
Alexander se quedó pensando en lo que su padre acababa de decirle, si tan sólo fuera posible que Sofía todavía siguiera enamorada de él, eso sin duda lo llenaría de la felicidad que aparecía haber desaparecido cuando ella se marchó . sus pensamientos se agolpaban en su cabeza, cuando de repente sonó una notificación en su móvil, y se quedó muy sorprendido al verificar de quién se trataba. Era un correo electrónico de Sofía, así que sin perder tiempo, ingresó a la bandeja de entrada, encontrándose con una propuesta que lo dejó . En la propuesta. Ella le ofrecía inyectar el capital suficiente para invertir en la modernización de su compañía y la creación de una nueva línea de joyería y accesorios. Acorde a la modernidad, pero a cambio le solicitaba la mayoría de las acciones y la sucesión del poder como CEO del corporativo Bennett.
“¿Pero qué se ha creído esta mujer?, ¿Piensa que puede aprovecharse de nuestra situación para despojarnos de lo que nos pertenece?” Se preguntó enfurecido.
Inmediatamente se puso de pie y se dirigió al estacionamiento de la compañía, tomó su auto deportivo y se dirigió presuroso hacia la compañía de los Hamilton. Con aire se superioridad bajo del ascensor y se dirigió directamente hacia la secretaria solicitando hablar con Sofía.
“Dígale a la señorita Hamilton, que Alexander Bennett desea verla” ordenó como si se tratara de su empresa.
La asistente lo miró con desagrado, y de inmediato le anunció a Sofía que su ex esposo la estaba esperando .
“Dígale que espere. Estoy muy ocupada y no puedo recibirlo por el momento. “ le indicó a su secretaria.
La joven acabó con agrado las indicaciones de su jefa y Alexander se quedó esperando por varios rato hasta que Sofía estuvo desocupada para poder atenderlo. Camino por la estancia a todo lujo, se notaba por todos lados, la opulencia y elegancia del corporativo, dejando ver el poder y la riqueza que los Hamilton poseían. ingresó a la oficina y se quedó gratamente sorprendido al ver frente a sus ojos a la hermosa y deslumbrante mujer que lo recibió, no quedaba rastro alguno de la chica ingenua con la que se casó, por el contrario, tan bello c*****o, se había transformado en una espléndida mariposa y eso lo exaltaba profundamente, alterando todos sus sentidos, e incrementando el deseo que nunca dejó de existir hacia ella.
“En qué puedo ayudarle, Señor Bennett? Preguntó la joven millonaria percatándose de la intensidad de la mirada de su ex esposo que todavía la ponía nerviosa.
“Vengo a hablar de la propuesta que me enviaste” le dijo .
“Bien, espero que los términos hayan quedado claros y que esté dispuesto a negociar“ Pronuncia con seguridad.
“No puedo tar los términos que me ofreces, Sofía, no puedo entregarte el 60% de las acciones, a cambio de la inyección de capital, eso pondría en desventaja a mi familia que ha sido la fundadora de la compañía”.
“Es una inversión de millones de dólares la que el corporativo Bennett requiere, como verá, es una suma importante y no puedo arriesgarme sin tener alguna garantía, y mucho menos dejar en manos de alguien más el futuro de esa inversión” manifestó.
“Insinúas que yo no puedo hacerme cargo de la compañía?, ¿Que no puedo hacer que florezca de nuevo?” Preguntó indignado.
“Yo no estoy insinuando nada , lo estoy afirmando, si en todo este tiempo, usted no tuvo la capacidad suficiente para mantener la estabilidad de la compañía, dudo mucho que vaya a poder hacerlo ahora solo porque se le inyecte capital al corporativo” declaró con total decisión, provocando la furia absoluta de Alexander.
El hombre herido en su orgullo, se levantó y fue directamente hasta donde se encontraba Sofía, rodeándola por los hombros, y, acercándose como un depredador, estaban muy cerca, podía escuchar el sonido de su respiración, el olor de sus Perfumes inundaba sus fosas nasales y les provocaba un cúmulo de sensaciones que no podían evitar.