El morocho sonríe. Y al hacerlo, los hoyuelos se le marcan a los lados de los cachetes, dejando a la vista esos dos piercings que posee. -Me agrada. Me hace acordar a mamá en cierta manera. -Vamos, Pet...aquí bien sabemos que todo lo que tenga un agujero allí abajo te agrada-habla el pelirrojo, con una sonrisa de medio lado-incluso humanos. -Al menos tiene los huevos suficientes como para responderle así a Isaac-refuta él. -Yo puedo hacerlo-contesta Siena. -Solo porque eres su hermana, nada más. -Bueno, bueno...todo el mundo cierre el maldito orto-habla Isaac-Si van a hablar de mí de esa manera, mejor que sea en otro lado. El pelirrojo se presenta entonces: -Muy bien...soy Kae. Él es Peter y veo que ya conoces a Siena. Estábamos esperándote. De hecho, pensamos que vendías por tu cu

