Veinte

1420 Palabras
Melodie se levantó con un despertar diferente, quería encontrar a Alone. Aunque para eso, debiera ir a la tonta fiesta de su novio. Un mensaje sonó, era de un número desconocido. Ella atendió y con voz suave preguntó quien estaba del otro lado ''¿Hola?'' ''Soy Sam, el chico del transplante'' ''Oh, perdona, no recordé darte mi número'' ''Mis padres me lo dieron'' ''Oh, supongo que está bien. ¿Porque me llamas?'' ''Quería hacer amigos, y los que lo eran, ya no están estudiando'' ''Entiendo, volver al bachillerato cinco años después debe ser estresante'' ''En realidad, diría que es solitario'' ''¿Asistes a todas las clases?'' ''He pedido clases personalizadas por ahora'' ''Yo también las tuve, desde niña no quería alejarme de mi madre y comencé con clases privadas, apestan pero al menos estás en tu mundo'' ''¿Que sucedía con tu madre?'' ''Huh, ella tenía cáncer. Así que no quería perder tiempo con ella, algo en mí sabía que se iría y en mi peores pesadillas, yo no estaba allí cuando sucedía el final'' ''¿Estuviste en el final?'' ''Sí, supongo que a diferencia de muchas personas, yo sí pude despedirme'' ''Mucha gente desearía haber tenido eso'' ''Mucha gente desearía no tener una madre con cáncer, pero tuve que volver a la rutina'' ''¿Y que rompió la rutina?'' ''Las ganas de ser como los demás'' ''Entiendo, yo tampoco veo muchas cosas que me gusten en los demás'' ''De todos modos, lo dije por mí, tú eres distinto, en ocasiones lo malo no es ser distinto, es ser normal'' ''Lindas palabras...'' ''Solo salieron, no soy poeta''—rió ella al teléfono. ''¿Que quieres ser cuando termine todo esto?'' ''Dibujo comics, me gustaría inspeccionar eso'' ''Que dato interesante, pensé que dirías que tocaba un instrumento, o una carrera típica como medicina o algo así'' ''Debo irme Sam...'' ''Oh, lo siento, espero que todo marche bien'' ''Oye Sam, ésta noche hay una fiesta de normales''—volvió a reír—''¿Quisieras ir?'' ''Claro, lo haré'' ''Te paso la ubicación por texto, adiós'' Las clases terminaron y ella se apresura por salir cuando es tomada del brazo rápidamente. —Ey... —Sebastián, ¿que sucede? —¿Que te sucede a ti? Casi te vas corriendo. —Necesito investigar algo de mi padre, de su trabajo—aclaró ella. —Te puedo llevar, llegarás más rápido—insistió Sebastián. Ella accedió solo porque de no hacerlo, él se echaría encima con celos. —¿Que quieres ver ahí? De todos modos...—dijo manejando. —Documentos—espetó ella. —¿Y para que? —¿Sabías que mi papá está encriptando con chips a las personas con muerte cerebral? —No, que rayos, nada bueno puede salir de eso. —Es lo que pienso también. Debo corroborar a quienes ha encriptado. —¿Porque te importa? —Luego te explico—dijo bajando a las apuradas y entrando directo al edificio de su padre dejando a Sebastián en el vestíbulo. —Quédate aquí, no te dejarán entrar más que aquí. —Sí, como sea, solo te traje. Ella renegó con la cabeza y marchó a la parte de archivos, donde su seguridad preguntó que necesitaba. —Soy la hija de Rod. —Lo sé, ¿pero que necesita? —Los archivos de quienes fueron los experimentados con el chip. —No puedo facilitarle esa información. —Se lo puedo pedir a mi padre directamente. —Entonces hágalo, mi trabajo es proteger la seguridad de esos archivos—espetó en solemnidad. Ella, enojada vuelve a la recepción con Sebastián. —¿No te dejaron entrar? —No. Dicen que es secreto. —No quería ayudarte porque me parece una tontería, pero si es tan importante, distraeré al guardia. Él se acercó al área con la mirada perdida. —¿Tú quien eres?—inquirió el guardia. —Buscaba a mi novia, pero estoy muy drogado para saber donde fue. El hombre renegó pero lo llevó a la entrada a que lo saquen del edificio. Mientras que Mel entró a la sala de archivos y revisaba uno por uno hasta encontrar ''donante Samuel Levington—17 años'', tomó el archivo y salió despavorida y tomó a Sebastián del brazo. —Eso fue gracioso—dijo él. —Gracias—dijo ella abrazándolo. —¿Averiguaste algo? Ella sacó el archivo para mostrárselo. —¿Si te digo la verdad no te pondrás pesado? —Díme que sucede—instó preocupado. —Es un chip donante para alguien masculino. —¿Crees que me importa eso? —No lo se, eres explosivo. —No si no me das motivos. —Está bien, no lo haré. —Como el motivo de saber porque querrías saber de ese receptor. —Porque es con el cual practicó mi padre primeramente, es el número uno. Todos los demás no reaccionaron de la misma manera que éste. —Parece aburrido. —Se pone interesante, créeme. —No lo creo—dijo encendiendo el auto. —El receptor es mi sistema operativo—espetó ella. —¿Que? —Que pusieron mi sistema operativo en alguien humano. —¿Y porque te importa? Es solo una computadora. —Sabes que no, en el fondo, sabes que Alone es diferente. —Como sea—espetó—.No me engañarás con un sistema operativo, así que, ¿podemos hablar de mi fiesta? —¿Solo te importa eso, verdad? —Te dejaré en tu casa, vístete sexy. —¿Hay algo malo en mi ropa acaso? —No lo sé, en ocasiones te vistes como niña. —No recuerdo que te haya molestado antes. —Mis amigos comenzaron a hacérmelo ver... —No soy novia de tus amigos, soy tu novia. —No quiero pelear, solo, ven como las demás. Mientras ella buscaba algo que ponerse, Ally y Zack estaban en el chat hablando. ''Quizás si te vistes de manera aniñada excites a alguien como a los japoneses y sus colegialas'' ''Su padre le compra la ropa, estúpido'' ''Encontré una falda a tablas y un top, me lo pondré con un chocker y ya''—escribió por última vez. El celular volvió a sonar, pero ésta vez no era ninguno de sus amigos ni Sebastián, sino, Sam. ''Ey, creí que te vería en el baile'' ''Lo harás'' ''Es que estoy aquí, pero no estás'' ''Estaré vestida como colegiala imitando a Britney Spears, no te preocupes, llegaré al rato'' ''Jaja trataré de encontrarte'' escribió por último y ésta vez le dio una leve y culposa alegría, la fiesta era de su novio y ella había invitado a un lindo joven que nadie conocía. Pero la noche llegó y Sebastián ni reparó en su ropa, iba tan drogado y buscaba solo dejarla en ropa interior. —¡Basta, Sebastián!—decía ella mientras buscaba con la mirada a Sam. Él hizo caso omiso y se tiró al agua con ella. Todos se divertían, hasta Ally y Zack carcajeaban, así que buscó una toalla dentro de la casa y se encontró con Sam. —Siento haber visto eso. Ella volteó los ojos y se secó una lágrima. —Es normal en él. —¿Es normal que te arroje sin tu consentimiento a la piscina? —Iba a decir que es normal que actúe como un idiota. Está drogado y borracho. —No sabía que tenías novio. —No te lo dije, ya verás porqué. —Claro, viven muy cerca para no estar juntos. —En realidad éstas fiestas las hace para molestar a su padre. —¿Porque quiere molestar a su padre? —No lo sé, porque se lo merece. —¿Crees tú también que se lo merezca? —Es un déspota, odio a ese hombre. —¿Vas drogada también?—preguntó en seco. —No, como crees. —¿Y porque la bestia retiene a la dama si la dama anda a su propio pie? —Supongo que la dama ve aún ciertas cualidades en la bestia. —Entiendo, fue un gusto Mel, pero creo que quedarme ya no es importante. —El mío, fue el gusto—corrigió ella. —Como desee, Srta. Mel—dijo echándose a marchar. Eso la llevó a recordar que solo su sistema operativo la llamaba así, y se vislumbro la verdad frente a sus ojos, el chip era el de Alone. Y ''Samuel'' era Sam. Alone fue el primero en funcionar en los chips.
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