KABIL Le pellizco una mejilla con una dulzura que no sabía que tenía, Verly se queja, apartando mi mano, puedo darme cuenta de que Smith parece tener un deseo por el asesinato hacia mi hermosa persona. Todo va bien hasta que llega Marcela, casi me olvido de ella. —¿Qué haces aquí? —espeta Verly con rencor. —Vine a almorzar con Kabil —responde Marcela, sin afectación. Saluda a Smith con una sonrisa, pero este no le devuelve el gesto. Verly me mira como si me odiara más de lo que creía posible. Yo solo le guiño un ojo. —Tranquila —murmuro, disfrutando de esta situación. Marcela se sienta junto a Smith, hace un nuevo intento por parecer amable con él, por lo que no le queda más remedio y la saluda sin ocultar el desprecio. Verly se pone de pie al instante, como si fuera a irse. Ingen

