CAPÍTULO TREINTA

3553 Palabras

ANA —Dije que te detengas —Kabil tira de mi brazo con fuerza, girándome hasta chocar mi pecho contra su tórax. Sus ojos son como dos llamaradas a punto del incendio, su tacto me quema, recorre mi cuerpo haciendo que me sienta desnuda ante su escrutinio, cuando subí a mi habitación, solo me quité la sudadera dejándome la blusa de tirantes y me limpié los rastros de harina, también me cambié los pantalones por unos de chándal, me remuevo inquieta. —Que me sueltes —exijo en un tono seco. —Marcela se resbaló con los restos de huevo en el suelo, la sostuve evitando que cayera. —¿Y eso a mí qué me importa? —replico—. No es como que me quite el sueño. —Lo sabes porque no quiero que existan malos entendidos entre nosotros. —No hay un nosotros, Watson. —Kabil —jala con más fuerza—. V

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR