ANA —¡Andando! No tengo todo el día, malditas, putas. La puerta del camión se cierra, el cuerpo me duele, apenas y puedo caminar, cada paso que doy es igual a que me clavaran un cuchillo en la planta de los pies, o caminar sobre brasas, prefiero lo último, una vez leí la Biblia, el fuego siempre ha sido símbolo, en algunas culturas significa la purificación del alma, y la mía está demasiado podrida, me pregunto si podré ver a mis papás de nuevo. Las lágrimas se me secan, he perdido toda noción del tiempo, pero sé que no ha pasado mucho desde que Oliver me violó. Primero, creí que nos mantendrían encerradas en esas jaulas asquerosas, no fue así, nos subieron a camiones enormes, totalmente cerrados, nos trataron como ganado y ahora me encuentro en medio de un montón de chicas llorando,

