12

2571 Palabras

—¡Estás castigada! —exclama Marsella hecha una furia. Sus ojos azules me fulminan y por un momento me da miedo. Miedo de que le dé un infarto a la rubia. Es como que demasiada molestia por algo tan estúpido. Solo le inflamé la cara a la pelirroja, no es para tanto. La miro y arqueo las cejas aburrida, llevo casi una hora escuchando su plática de la amistad y de cómo me comporté como un animal salvaje, Jack me dejó en la casa y después se marchó y mi hermano aún no llega, supongo que andan juntos. En fin, tampoco me interesa lo que hagan. La rubia comienza a hablar de la primera vez que hice una pijamada y fue con Georgia, de cuando viaje a Londres con su familia porque queríamos tener unas vacaciones de las mejores amiga, cuando visitamos la casa de la abuela cascarrabias de papá y la m

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR