En cambio, con Rachel se mostraba encantado y en más de una ocasión los descubrió en animada y agradable charla algo que la enfurecía enormemente. ¿Por qué con su prima era tan encantador y de ella parecía huir como si estuviese apestada? No le importaba, se dijo con determinación, apartando los ojos de aquel cuerpo que logró elevarla a cotas de pasión nunca alcanzadas. Incluso lo prefería a pesar de sentir un desgarrón en su vientre cada vez que le oía reír por cualquier cosa que Rachel dijese. Probablemente en pocos días se libraría de su odiosa presencia y, entonces, disfrutaría al fin de unas auténticas vacaciones. Había estado hablando con su padre esa misma mañana y él aseguró que la policía hacía grandes progresos. No se habían recibido más cartas amenazadoras y estaban investigando

