Llego a los calabozos de la manada donde Alex y la zorra de Samantha se encuentran prisioneros, estoy tan ansioso por hacerlos sufrir que me sudan las manos, puedo sentir el aroma de los dos y siento alegría al saber que por fin llegó el momento, por fin acabaré con mi hermano de una vez por todas. - ¿Qué tal hermanito? – Pregunto con una voz burlona por la satisfacción al ver a Alex encadenado al techo. - Déjala ir, has lo que quieras conmigo, pero deja que ella se valla. – Suplica el muy ignorante, jamás haría algo así. - Lo siento Alexey, eso no va a pasar, aún no me he divertido con ella como tú. – Aclaro con mi voz arrogante que tanto le molesta, puedo sentir como poco a poco se va enfureciendo. - No te atrevas a tocarla Igor. – Dice Alex con sus ojos azules, sé que no va a tran

