Narra Alexey Pavlova No puedo creer lo que Samantha acaba de hacer, ella hizo que la matara, yo estaba dispuesto a morir por ella, en cuanto Igor comenzó a tocarla en la celda yo ya no podía controlarme, sabía que debía convertirme y ese sería mi fin, pero no permitiría jamás que él le hiciera daño, los gritos que ella emitía sabía que no eran por el toque de Igor, sino por qué no quería que me convirtiera, no quería perderme, sus gritos eran de suplica y dolor, ambos sabíamos lo que Igor trataba de hacer, pero no tenía más opciones, debía acabar con esto a pesar del dolor que me causaría, mi hermano se había convertido en una persona malvada, ya lo había notado hacía mucho tiempo pero me negaba a aceptarlo, él es mi única familia y no quería perderlo, pero era la única forma de detenerlo

