-Hola Valentina, sólo quiero desearte una feliz noche, descansa.
-Hola Mateo, gracias por tu mensaje e igual feliz noche para ti.
Este hombre cada vez me deja aún más emocionada, creo que esta noche dormiré como un bebé después de recibir ese mensaje.
Narra Mateo
Esta noche he decidido enviar un mensaje de buenas noches a Valentina y por más que quiero escribir, no se como enviar un mensaje que ella no note tanto lo enamorado que me tiene, porque no quiero que se sienta hostigada. Al final de tanto pensar el mensaje indicado se lo envío.
-Hola Valentina, sólo quiero desearte una feliz noche, descansa.
Minutos después recibí su respuesta.
-Hola Mateo, gracias por tu mensaje e igual feliz noche para ti.
Recibir su respuesta me causó una gran alegría y agradezco internamente que no me haya dejado en visto.
Me dispongo a dormir y en lo que me acomodo en la cama, recibí otro mensaje. Rápidamente tomo mi celular pensando que podía ser otro mensaje de Valentina, pero mi sorpresa fue que no era de ella.
-Hola mi amor, tiempo sin saber de ti. Me gustaría que pudiéramos volver a disfrutar como en los viejos tiempos. Atte. Ariana.
No puedo creer que Ariana haya tenido el valor de contactarse conmigo después de todo lo que pasó.
Así que mejor decido no responder el mensaje.
…
Narra Valentina
El día de hoy me levanté más temprano de lo normal, porque hace dos semanas que no me ejército por todos los problemas que han ocurrido en estos días, entonces he decidido hacer mi rutina habitual de ejercicios en el gimnasio que tengo en mi casa.
Minutos más tarde ya estoy lista para ir a mi trabajo. Hoy llevo puesto un pantalón color n***o ajustado al cuerpo, un bodysuit sin mangas color camello con un cárdigan color blanco, unos botines tacón bajo y una cartera color camello, mi cabello lo dejé suelto con el liso natural que se caracteriza.
El chófer me lleva a la empresa, normalmente me gusta manejar pero hoy tengo que revisar unos correos mientras voy al trabajo. Al llegar saludo como siempre, subo en el elevador y cuando llego a mi oficina está otro arreglo floral junto a unos chocolates Ferrero Rocher (mis favoritos) sobre mi escritorio con una nota que decía: “Contigo se me quitaron las ganas de conocer a alguien más” Atte. Tu Admirador Secreto.
Este admirador Secreto cada día me tiene más y más enamorada, y no puedo creer que eso me esté pasando si, ni lo conozco, bueno al menos eso creo.
La llamada de mi teléfono me saca de todos los pensamientos que me ha causado esa persona tan secreta.
-Buen día- digo al contestar mi teléfono
- Buen día señorita Montero, ha llegado el señor Alexander Montiel.
- Está bien Mónica, hazlo pasar
- De acuerdo señorita.
Alexander es un detective de mucha confianza que Ana contactó.
Al instante entra mi secretaria acompañada de Alexander.
-Hola señorita Montero, es un placer saludarle- dice él extendiéndome su mano.
-Hola detective Montiel, gracias por venir, tome asiento por favor- le digo estrechando su mano.
-Muchas gracias- responde tomando asiento
-Supongo que Ana le habló sobre la razón por la cuál hoy usted está aquí ¿verdad?
- Si señorita, ella me habló un poco sobre el tema y me gustaría que usted pudiera brindarme algunos datos para comenzar con mi trabajo.
-Claro, me interesa tener respuestas lo más antes posible- respondí y enseguida le doy todos los datos que él necesita.
-Muy bien, creo que con esto es suficiente para comenzar con la investigación. No tenga la menor duda que cuando encuentre alguna información se lo haré saber.
-De acuerdo detective, estaré a la espera.
Sin más que decir el detective sale de mi oficina y yo comienzo a trabajar.
Después de algunas horas, estoy lista para ir a casa porque mamá me pidió que la acompañara a ir de compras, ella sabe que amo comprar y que me gusta estar a la moda.
- Hola mamá ¿Dónde quieres que vayamos?- le digo a mi mamá mientras ella se acomoda el cinturón.
-Hola mi princesa, quiero que vayamos a Galerías Pacífico.
-Como mande la reina de la casa- le digo y ambas reímos.
-¿Cómo te va con la empresa?-Pregunta mamá
-Todo va muy bien, a la gente le encanta hospedarse en nuestros hoteles y el que inauguramos recientemente nos está dando más del 100 por ciento de ganancias.
-Oh, no sabes cuánto gusto me da saber eso. Sin duda alguna eres una gran administradora y futura arquitecta.
-Gracias mamá, siempre quise diseñar planos, por eso aparte de mi carrera de Gerencia de Negocios quise optar por arquitectura porque en algún momento quiero ser la encargada de diseñar los hoteles que construiremos en el futuro.
-Me hubiese encantado que tu padre pudiera ver todo en lo que te has convertido.
-Si, no imaginas cuanto deseo que papá pudiera estar con nosotros- digo con cierta nostalgia.
Después de varios minutos, llegamos al centro comercial y entramos en algunas tiendas.
-Me encanta toda la ropa de la temporada- le digo a mamá
- Estoy muy de acuerdo contigo- responde
- Que te parece si vamos por un café, me siento agotada de tanto comprar.
- De acuerdo hija, yo también estoy agotada.
Vamos caminando hacia el café y le digo a mamá que se adelante a pedir las bebidas mientras yo voy al baño.
En camino al baño, choco con alguien y ambos caemos al piso. Cuando intento levantarme, él se levanta primero y me extiende su mano para ayudarme.
Es un hombre elegante como de unos 30 años, alto, tez un poco más oscura que la mía,cabello castaño y ojos marrones.
-Lo siento, venía distraída y no te vi- le dije.
- No te preocupes, a lo mejor yo también venía distraido- dice con un acento diferente al nuestro
-De verdad discúlpame
-No fue nada, no te preocupes. Por cierto mi nombre es Angelo Di Pietro.
-Valentina Montero- respondo extendiedole mi mano.
-Un placer conocerte Valentina- dice tomando mi mano.
- Igualmente. ¿Vives aquí o estás de viaje?
- Estoy de viaje por motivo de negocios, pero vivo en Italia.
-Oh, que bueno. Disfruta mucho tu estadía Angelo.
-Muchas gracias Valentina, espero volver a verte- dice despidiéndose y yo solo sonrío.
Después de esa conversación entré al baño y luego regresé donde mamá.
-Tardaste mucho, el café se está enfriando- dice mamá
- Si, es que... en camino al baño choqué con alguien y conversamos un momento.
-Tu siempre haciendo amistades.
-Si, ya sabes que soy algo extrovertida.
-¿Algo? eso te queda poco- dijo y nos reímos al mismo tiempo.
Luego de pasar toda la tarde de compras con mamá, regresamos a casa.
Al entrar sentimos un olor delicioso que venía de la cocina, mi madre y yo no veíamos con asombro la una a la otra porque ella le dio el día libre a nuestra empleada. Entonces ambas dejamos las bolsas en los sofás y corrimos hacia la cocina.
Cuando llegamos a la cocina mis ojos se abrieron más de lo normal al ver la escena que estaba sucediendo en la cocina. Mi hermano y Mateo llevaban puesto unos delantales y estaban cocinando.
- mmmmmm que delicioso aroma se siente por toda la casa- dice mamá y ambos voltean a vernos.
-Oh, aquí están, pensé que nunca llegarían.
- ¿Cómo están?- preguntamos mamá y yo, saludando a cada uno.
-Muy bien ¿y ustedes cómo están?- pregunta Mateo
-Muy bien- responde Mamá
-Y ¿a qué se debe toda esta escena caballeros?- pregunto y ellos sólo sonríen. La sonrisa de Mateo me cautiva aún más.
-Pues, veníamos a visitarlas pero no había nadie en casa, entonces Mateo y yo decidimos preparar la cena mientras ustedes regresaban.
- Ya quiero probar esa comida- dije emocionada guiñandoles un ojo.
- Se puede saber ¿dónde andaban?- dijo Daniel
- Tu hermana y yo andábamos de compras- dijo mamá
-Me lo imaginé, porque tu casi nunca sales de casa, a menos que vayas de compras.
- Parece que me conoces tan bien hijo- responde mamá ahogándose de la risa.
-Bueno, la comida ya está lista- dice Mateo
-Ya se me abrió más el apetito con ese olor tan delicioso- digo
- Y espera cuando la pruebes hermanita.
-mmmmm esto está para chuparse los dedos- les digo cuando pruebo el primer bocado.
-Esta comida está exquisita- dice mamá
- No sabía que tenían buenos talentos culinarios- digo elogiandolos
- Hay muchas cosas que no sabes de mí Valen, y de Mateo ni digamos- dice Daniel y Mateo solo sonríe algo avergonzado.
- A sí, ¿ Cómo cuáles?, si se puede saber- digo en tono ansioso
- ¿A cuál de los dos te refiere?- responde Daniel.
- Pues a los dos- digo y Mateo comienza a toser porque se está ahogando con la comida. Dani le ofrece agua y se le pasa.
- ¿Te encuentras bien?- le pregunto algo preocupada.
- Si, estoy bien. Gracias por preguntar.
- Me alegra escuchar eso- respondo. En ese momento se escucha un estruendo y comienza a llover.
-Creo que es hora de irnos, mamá- dice Daniel
-No pueden irse hijo, está comenzando a llover muy fuerte y puede ser peligroso que manejes así. Deberían quedarse a dormir.
- La verdad no quisiera incomodar Marie- dice Mateo
- De ninguna manera Mateo, tu eres muy bienvenido a esta casa.
- Bueno... siendo así, nos quedaremos- dice Mateo.
Mamá sube a su habitación para descansar, las compras de hoy la dejaron sin energías, es que ella es incansable cuando se trata de compar ropa.
Sólo quedamos Mateo y yo en la sala porque Daniel dijo que subiría a hacer una llamada a la habitación dónde se quedará esta noche.
- ¿No tienen turno hoy, en el hospital?- le pregunto a Mateo
-No, nuestro turno es hasta mañana por la mañana- responde
-Oh, que bueno- digo y en ese momento se va la energía, no me di cuenta cuando estaba abrazando a Mateo.
-Lo siento Mateo, es que me da mucho miedo la oscuridad.
-No te preocupes Valentina- dice, encendiendo la linterna de su celular, abrazandome aún más, haciéndo que me sienta más segura.
-Gracias
-¿Porqué agradeces?
-Por estar cuando necesito de alguien.
-No tienes por qué agradecer. Como te dije anteriormente, cuando necesites un amigo aquí estaré para ti.
- Gracias, de verdad.
Narra Mateo
Valentina se quedó dormida en mis brazos, ella puede ser muy fuerte pero al mismo tiempo hay una fragilidad en su corazón que no todos pueden lograr ver, es una fragilidad que desearía poder cuidar todo el tiempo para que nadie pueda hacerla sufrir, ella tiene un valor que no todos pueden apreciar, ella ha robado mi corazón desde el primer día que la vi y quisiera que algún día ella pueda darme una oportunidad para reparar su corazón herido.
No quisiera despertarla pero dormirá muy incómoda en el sofá
-Valentina despierta- le digo en un susurro al oído.
- mmm... ¿qué pasa?
-Despierta preciosa, es hora de que vayas a la cama- le digo quitándole un mechón de cabello de la cara
- ¿qué hora es?
-Son las once de la noche
- Y tú ¿has dormido?
-Solo un poco.
-Lo bueno que ya no está oscuro- dice haciendo señal a la luz de la sala
-Si, ¿te aterra mucho la oscuridad?
- Si. Cuando era pequeña, papá siempre era mi refugio cuando todo estaba tan oscuro.
- Puedo imaginar cómo te sientes
-Por suerte, esta noche tu estuviste conmigo.
- Y lo estaré siempre que tú lo desees.
-Gracias- dice dándome un beso en la mejilla que me tomó por sorpresa y yo tomo la iniciativa y le doy un beso en los labios, pensé que ella me rechazaría pero correspondió a mi beso, el beso más suave, dulce y encantador que jamás pude haber sentido.