POV IRLANDA —Irlanda, lo siento mucho, no fue mi intención —me dijo, tomándome de la mano. —Padre, ya sabes que no puedo perdonarte así como así. Dame tiempo —le respondí, mirándolo expectante. Él asintió y entró en el comedor. Seguí mirándolo, pero al segundo siguiente sentí un pinchazo en el costado. Me di la vuelta y encontré la mirada de Emiliano, a quien abracé inmediatamente. —Hola, pequeña —me saludó, y nos separamos. —Hola, gigantón —respondí. Él rió, lo que me hizo reír también. Así solíamos llamarnos. Esteban se acercó a mí y me despeinó un poco el cabello. —¡Eh! ¡Mi pelo! —dije, tratando de arreglarlo. —Oh, vamos, Irlanda, no está tan mal —dijo y me abrazó. —Dime, ¿cómo es posible que Gabriel tenga novia antes que tú? —le pregunté cuando nos separamos. Tuvo que reírse.

