Narra Liam Bueno... esta es una forma de perturbar mis planes de propuesta. Había planeado levantarme temprano e ir directo a la joyería local. Elegiría un anillo que le pudiera gustar a Sara, volvería, le prepararía el desayuno y luego me arrodillaría y le propondría matrimonio. Tenía todo preparado, incluso las palabras perfectas que debía decir. Lo había ensayado en mi cabeza miles de veces, imaginando su reacción, la mirada en sus ojos cuando viera el anillo y las lágrimas de alegría cuando dijera que sí. Entonces me desperté y ella ya no estaba. Y ahora está en el baño, haciéndose una prueba de embarazo. Me da vueltas la cabeza mientras me siento a la mesa de la cocina, pensando en lo que esto podría significar. Nunca me vi como padre: mi propio padre es un bastardo, lisa y llan

