Ludmila Mi cabeza dolía como los mil demonios, moví mi cuello y traté de mover mis manos para darme cuenta de que estaba atada, erguí mi cuerpo lo más que pude y abrí los ojos mirando fijamente al sujeto que momentos atrás quise matar, Cristopher. Su sonrisa ladina se extendió mientras que afilaba un cuchillo en sus manos, observe todo el lugar sin decir nada, estaba en lo que parecía un sótano, una escalera llevaba el piso principal y mesas con distintos artefactos se encontraban justo a mi derecha, alcanza a visualizar una caja de herramientas, unas navajas, municiones y una gaveta adherida a la pared con armas en ella. El piso era de cemento al igual que todas las paredes, olía a humedad, pintura y desinfectante, era como si acabase de limpiar el lugar después de haber hecho lo que s

