Leonardo No paro de observar a Samantha y a Giovanni, estábamos en la parte de atrás de su casa justo lo que parecía ser un depósito cualquiera, es más cuando entrabas lo primero que veías era la cortadora de césped, unas tijeras de podar, fertilizante, unas regaderas y alimento para los animales. Todo se encontraba bien organizado y dispuesto todo en distintos lugares, incluso había una pequeña área para las herramientas del jardín, cualquier persona que entrara acá no vería nada raro, no había a la vista nada raro, excepto por la falsa pared. Justo al lado de las herramientas, en el tablero que las sostenían, había un pequeño botón que se encontraba entre medio de este y la pared, no lo veías porque estaba en el marco, era prácticamente inexistente a la vista de cualquier ojo humano, p

