29

918 Palabras

Alessandro. Después de ver cómo los nervios se comían viva a Morgan, decidí calmarla un poco y hacerla pensar en otras cosas. Enzo entendió la situación y comenzo a contar anécdotas sobre todo el tiempo que llevan siendo amigos. -Morgan detesta las botargas, les tiene un miedo terrible. -Deja de exhibirme con él, dejen de hablar de mi! -Relajate mocosa, no tiene nada de malo. La conversación siguió por unos minutos hasta que la acompañe a su habitación para que se pudiera arreglar, entro y su carita de preocupación me hizo sentir un poco mal. -Todo está bien nena, no tienes por qué preocuparte, ahora date prisa, después podemos ir por un helado. -No tardo, te veo en un rato. Cerró la puerta de su habitación y corrí a darme prisa, después de alrededor de cuarenta y cinco minutos, b

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR