Cuando aterrizaron se colocó una camisa y cargo a su mujer, porque no podía dejarla, bajar descalza del avión y se encontró con todo su equipo de seguridad desplegado por el aeropuerto. Camino con un poco de prisa porque no le gustaba que vieran a su mujer de esa forma, ya se encargaría de dejarles claro que la próxima vez que posaran a sus ojos en ella morirían. Subieron al auto, pero Noa se negó a colocarla en un asiento, así que la llevó en sus piernas por todo el camino, a ella no le quedó más que resignarse, así que se acostó en su pecho y dejó que él acariciara su cabello. Ella no entendía por qué se sentía así, era una mezcla extraña entre miedo y protección, esos eran los dos tipos de sentimientos que Noah le provocaba. Pero sin duda alguna estar en sus brazos se sentía correcto,

