Cuando terminó de darle placer a su esposo, se dieron una ducha de prisa porque su familia estaba esperando, lo que la llevó a preguntar ¿qué me pondría? —¡No tengo ropa! —mi reina, el closet está lleno, yo me encargué de ese detalle, apenas salimos de la iglesia, podrás encontrar todo lo que necesites y si quieres ir de compras también lo puedes hacer, eso sí, siempre y cuando salgas con el chofer y uno de los chicos ¿estamos? Fueron al clóset y comenzaron a vestirse, aunque Hanna no podía creer que él se hubiera tomado el tiempo de comprar sus cosas, de hecho lo sabía mi qué ropa elegir, porque nunca su vida había tenido tanto. La vista se le perdía entre los colores de modelos, pero al ver que él se colocaba un traje… Ella se decidió por un vestido azul rey, el cual combinó con

