Hasta ella tembló con las palabras de su esposo, así que lo vio a los ojos. — ¿Siempre eres así? —no, agradece que fui amable. Sus ojos se abrieron hasta más no poder. — ¿Qué tipo de amabilidad es esa? — ignoro su pregunta — ¿Qué es lo que sigue en el protocolo? —la sesión de fotos. Le impresionaba su facilidad de cambiar, de tema, o sea un hombre que amenaza y al momento está como si nada está sucediendo. Fueron hasta el lugar que estaba preparado para la sesión de fotos y comenzaron a posar, pero este hombre nunca sonrió. Su padre esperó que la sesión de fotos terminara para acercarse a su hija–Hanna, ya hiciste la locura de casarte, ¿qué es lo que sigue, te divorciarás? —Disculpe suegro, pero lo que sigue de aquí en adelante solo es asunto de mi mujer y mío. Aunque déjeme decirl

