Capitulo 33.

1142 Palabras

Tenía tres días de haber salido de la clínica, debía guardar reposo para mí era por demás incómodo mi actual situación; es decir se supone que yo trabajo para la señora Sofia. Ahora ella cuida de mi y contrato más personal para atender a Selene y también a mí esto era extraño. Por no decir otra cosa. —Gabi, Gabi —llamó Selene, sacándome de mi mar, de pensamientos—, quero helado. Acariciaba su coronilla pelirroja, Selene seguía una dieta estricta y el helado era uno de sus postres favoritos y a la vez prohibidos. Estaba por decirle que no pero la pequeña abrió sus ojos suplicantes, por un poco de helado y francamente no podía negarme a ese par de gemas de zafiro. —Esta bien pero solo por esta vez, pequeña tramposa. —Dije rendida ante la ternura. Tomé a Solecito en brazos, para

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR