Maximiliano Esta mañana el aeropuerto estaba muy lleno. Mi madre estaba muy emotiva, mientras que mi padre se mostraba más fuerte, aunque sé que le duele que me vaya. —Me llamarás todos los días. No olvides de comer bien. —Ruedo los ojos; sé que se preocupa, pero ya está exagerando—. ¿Serena? —Sí. —¿Estarás pendiente de él? ¿Lo prometes? —Ella me mira y se ríe. —Así será —Abraza a mi madre. —Creo que están.. —mi padre niega, lo que me hace sentir que debo quedarme en silencio. Debo ponerme en el lugar de mi madre y entender el amor que siente hacia mi. El avión privado está listo. Alejandro no pudo escapar de su guardia en el hospital para despedirse, al igual que Julieta. No me molesta; sé que es algo que escapa de sus manos. La única que nos acompaña es Sasha; quien no ha dejado

