El parque en dónde nos encontrábamos era hermoso. Antes de salir de casa August se ofreció a llevarme al cine, pero no me gustan ese tipo de planes. Quería algo sencillo, tal como lo soy yo. Respiraba un aire puro y estaba rodeada de animales... Sentía que él estaba incómodo con el ambiente, así que decidí romper el hielo. -¿No te gusta este tipo de sitios? ¿Prefieres más el ruido de la ciudad? -No nena, es que me molesta la actitud de tu primo. Es como si quisiera mandar sobre ti... Escucha, Marissa. Desde que te operé me fijé en ti, ya te dije que no puedo sacarte de mi mente y quisiera que me correspondieras esto que siento por ti.- Rápidamente me toma de la mano, me abraza y me besa a la fuerza. Sentí mucho miedo, porque sospechaba de los alcances de August. Empecé a pensar en Emili

