Theodore lo observó retirarse, le pareció un buen sujeto, pero sin carácter y conformista, él en su lugar hubiera movido cielo y tierra por encontrar a su hija, lamentó que fuera así, aunque confiaba que esta vez hiciera lo correcto y lo ayudara a descubrir todas las acciones pasadas, presentes y futuras de Aurora Espinoza. Llegó otro escolta con información del intruso de esa mañana: –Señor, el hombre es Arístides Rubio con antecedentes porque ha entrado y salido de la prisión como si fuera un supermercado; tiene en su haber alcohol, drogas, asalto, lesiones, órdenes de alejamiento con exnovias y mantiene actualmente un régimen de libertad condicional; su fiadora es Aurora Espinoza. –Así que su asistente es un delincuente, me atrevo a decir que Aurora no sabía de Ahinoa, simplemente or

