Capitulo 47

1729 Palabras

En el momento en que Luisa se deslizó por mi polla y me miró con esos hermosos ojos marrones brillantes, supe que terminaría el fin de semana confesándole la verdad a mi hermano. Sabía que no iba a poder contenerme y por la forma en que se veía cuando toqué fondo dentro de ella como si de alguna manera la hubiera recuperado completamente, vi un destello de mi vida en cinco años que todavía la tenía. Nos tenía. Lo que significa que tengo que viajar en coche a casa para prepararme para su reacción. Se sube al auto, se desliza en el asiento trasero y al instante sé que ha notado que algo anda mal. —¿Qué pasa con el abrumador ambientador? Dios mío, ¿fumaron aquí? Ahora ESO hubiera sido una buena idea. —Dijo que tenía náuseas—, dice Luisa desde el asiento delantero, pero no se da vuelta. Sa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR