CAPITULO 12

1238 Palabras
Estoy por llegar al baño, estoy caminando muy rápido y asustada. Siento que alguien me toma de la mano y me hala hacia su pecho. - ¡Ten cuidado! - me dice. Es el mismo hombre de la barra, y huele maravillosamente. -Gracias - en realidad no estaba teniendo en cuenta el piso y por poco me resbalo. El señor me suelta y empiezo a caminar hacia el baño cuando veo a Luci y llego más rápido donde ella. - Gracias al cielo - dice cuando me ve y me abraza— Tuve que decirle a Luca que estabas en el baño vomitando, mientras te buscaba. ¿Dónde estabas? — Lo sé, escuché todo. Estaba detrás de la puerta - me confieso con una mano en el corazón, me siento un poco extraña, con una sensación rara en el pecho. - ¿Qué pasó?—me preguntó. - Nada. Solo nos besamos - tomo la mano de Luci y vamos a los baños - Luci, necesito irme de aquí. No puedo tener sexo con Luca, sin saber qué siento por él. Me siento extraña. - Te lo dije, te enamoraste de la idea de estar con él y ahora que lo tienes, ya no lo quieres - levanta los hombros y se retoca los labios - Pero, Luca, no va a dejarte ir - me mira. - Ayúdame, por favor - junto mis manos. - Embriaguémoslo - ríe - Lo mandamos a su casa en algún auto y ya está, problema resuelto. - Luca, quiere sexo, Luci, no se va a embriagar - aseguro. - Claro que sí, tienes que darle de beber. Y mañana terminan, le puedes inventar cualquier historia. - Podemos intentarlo —le digo. - ¿Qué va a pasar después? -¿A qué te refieres? - no entiendo. - Vas a dejar a Luca y ¿qué va a pasar después? ¿Vas a andar con el profesor? —grita. - ¡No! El profesor es precisamente eso. Mi profesor y también el tuyo. No podemos tener nada —le quito el labial a Luci, para retocarme mis labios. -Eso se soluciona cuando recibas tu título. Solo faltan dos meses - acomoda su vestido— yo solo digo que entre ustedes se siente esa tensión s****l y jamás te había visto tan radiante. ¿Vamos? - me extiende la mano. Salimos del baño tomadas de la mano, buscamos a los chicos en la pista de baile, pero no están. Entonces nos dirigimos a las cabinas. Mis ojos se abren cuando veo a Brandon y a Sebastián vertiendo una botella de whisky en la boca de Luca. - Parece que nuestro profesor, tuvo la misma idea que nosotras - mi mejor amiga susurra en mi oído mientras la veo besar a Brandon en los labios. Llego al lado de Luca, apenas me ve, se levanta y besa mis labios. - ¿Estás bien, Ana? - Asiento, Luca se ve un poco ebrio. ¿Cuánto alcohol le han dado? -¿Nos vamos? - me pregunta y lo miro a los ojos. No tengo idea que responderle. - ¡No puedes irte! - Sebastián rodea el cuello de Luca con uno de sus brazos -. Apenas empezamos. Miro a Luca y en su cara puedo ver una especie de súplica. - Vamos, Luca. Mejor descansemos —mi mejor amiga me mira y la mirada de Sebastián quema sobre mi piel, cuando le digo eso. Sebastián me mira desde mi cabello recogido, mis labios rojos, el vestido, se detiene en esa parte de mi cadera y levanta una ceja, pasa a mis pies y después a mi mirada, muy rápido para que alguien que no se quede observando lo note. - Señorita Parisi - saborea cada palabra en su boca- la noche apenas empieza. - Amiga pueden tener sexo después de que nos vayamos, vamos a divertirnos- la voy a matar. Observo a Luca y me toma de la cadera. - ¿Puedo esperar otro rato, qué tal tú?- me besa y asiento con mi cabeza. La noche transcurre entre una bebida y otra, Luca está bebiendo todo lo que Sebastián le ofrece, estoy un poco cansada, pero no quiero ser agua fiestas, mi mejor amiga está casi comiéndose con un tipo en la pista de baile. - Pareces aburrida Bella - Estoy cansada, creo que es hora de irnos. - No, cariño, son apenas la una. Otro rato, por favor - Me besa y asiento con mi cabeza. - Puedes dejar de darle tanto alcohol, por favor - le digo a Sebastián. - Porque, se ve que está divirtiéndose - Levanta sus hombros. - No quiero llevarlo a casa en ese estado de embriaguez. - Puedo llevarlo, si no te molesta. - No creo que quiera irse contigo. - Porque mejor no bailas conmigo, ¿no lo has hecho en toda la noche? ------Pausa para escuchar una canción--- Gimme more by Britney Spears, es obligatorio -------- Tomo la mano de Sebastián y voy con él a la pista de baile, el destino definitivamente no está jugando a mi favor, como va a sonar esta canción justo cuando voy a bailar, es una de mis favoritas. Mi sensatez desaparece y empiezo a menear mi cadera, sus manos sobre la misma hacen que me sienta en el cielo, me gira y queda a centímetros de mi boca, las personas a mi alrededor desaparecen cuando aprieta mi trasero, somos la perfecta sincronía, siento como quema cada parte donde su mano toca mi piel, en especial cuando me entierra sus dedos cerca de mis senos y mi cadera. Quedo de espaldas a él, no quiero pensar en este momento, solo quiero divertirme, dejo mi trasero en su bulto muy a propósito y consciente de la sensación. Levanto mis manos, para bailar a la par de las demás parejas, su respiración en mi nuca no me ayuda, siento mi centro humedecer, palpitar y solo estamos bailando. Corre mi cabello y besa mi cuello, mi piel se erizan por ese toque y jadeo, no me importa, las personas no están escuchando, Sebastián introduce un poco más su mano a propósito en mi cadera, puedo sentir como toca el frente de mi entrepierna y maldita sea, pero quiero que toque más abajo. - Bella... - Habla a mi oído, mientras lo muerde. - Sebas... Vamos a tu apartamento, por favor. - Vamos... - Toma mi mano mientras vamos por Luca y mi amiga. Mi amiga sale del club con el rubio y a Luca lo enviamos a casa en un auto, está demasiado ebrio. El apartamento de Sebastián parece quedar a kilómetros de distancia mientras vamos en el auto. Estoy quemando del deseo. - Es una despedida —le digo mirando al frente —. Después de esto es la última vez. - Lo que quieras, Bella, cuando quieras y cómo quieras. -No ayudan esas palabras, esta es la última vez, ¿ok? - ¡Ok!!! El elevador es demasiado lento, lo pego contra una de las paredes mientras lo beso. Estoy que me quemo, necesito algo de contacto. Jadeo por cómo su lengua juega con la mía, sus manos amasando mi trasero y el elevador subiendo al último piso, el sonido de llegada es una maravilla, entramos al apartamento y Sebastián destroza mi vestido, no espera a que lo quite. Jadeo y me río, creo que también estoy un poco ebria.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR