Después de unos minutos, llegamos a la empresa, por lo que me bajo del carro y ayudo a Samantha. —Gracias... ¡Wow!. Que grande es este edificio. —Comenta fascinada, mirando a su alrededor. —Así es. —Concedo, con una sonrisa. —¿Dónde me está esperando mi tía?. —Pregunta. —La acompaño. —Respondo, haciéndole un ademán para que entremos. Tomamos el ascensor y llegamos al piso de la rubia. —Hola, galán. ¿Cómo estás?. —Saluda Conny, haciendo que me sonroje al recordar, que anoche me vió a punto de besar a Monserratt. —Hola, Conny. Aquí la señorita, que viene a ver a la jefa. —señalo a la pequeña, quien sonríe tímidamente. —¡Oh!. Tú debes ser Samantha. —Exclama Conny y le sonríe, estrechando su mano. —Ella está en este momento en una reunión, pero si gustas, la puedes esperar en la oficina

