** Punto de vista de Callen **
Tratar de hacer el entrenamiento deportivo con los cachorros es difícil hoy. No porque los niños estén siendo difíciles, sino porque no puedo sacar de mi mente a una mujer que es una diosa absoluta, a la que conocí en el camino aquí.
Su cabello castaño rojizo caía en rizos sueltos por su espalda y me imaginé envolviéndolo alrededor de mi mano y tirando de su cabeza hacia mí mientras la poseo desde atrás. Sus ojos azul cristal me habían hipnotizado y quería verlos mirándome mientras se arrodilla frente a mí y me hace una mamad@.
Qué pena que sea humana y que imaginar hacerle todo eso sea lo más lejos que puedo llegar. Como Alfa compartido de nuestra pequeña manada improvisada, tengo que dar el ejemplo, y las citas entre especies es algo que hemos prohibido.
Siento curiosidad por su situación.
Dijo que se había separado recientemente de su esposo, y el niño dijo que no conocía a su padre, que su padre estaba desaparecido. Lo cual es realmente una m¡erda, porque ese chico es 100% un hombre lobo, y sospecho que su madre no tiene idea. Es un tremendo golpe de suerte o del destino que estén aquí porque, sin una manada que lo guíe, ese cachorro habría estado en serios problemas.
Quienquiera que haya engendrado a Jaxon y se haya largado, dejándolo para ser criado por un humano y sin una manada, merece un buen escarmiento. Si no hubieran venido aquí y el chico se hubiera transformado, podría haber lastimado a su madre y expuesto a nuestra especie a los humanos o llamado la atención de los cazadores.
Después de mi sesión con los niños, me comunico telepáticamente con mi hermano gemelo y nuestros Betas, que también resultan ser gemelos, y les digo que necesitamos reunirnos urgentemente.
—¿Dónde quieres que nos reunamos? —responde Remy, uno de los Betas gemelos.
—En casa, voy para allá ahora —digo mientras corro por el bosque.
Llego a nuestra cabaña y encuentro a Ryder, Remy y Parker esperándome en el porche delantero. Todos vivimos aquí juntos. Cuando estábamos construyendo nuestra pequeña aldea para nuestra manada en el bosque, compartíamos alojamiento. Cuando llegamos a construir nuestras cabañas, decidimos que nos gustaba la compañía del otro y decidimos construir una gran cabaña para albergarnos a todos en lugar de dos separadas.
No tenemos planes de mudarnos a nuestras propias cabañas a menos que encontremos a nuestros compañeros destinados. Los gemelos suelen compartir un compañero del destino, por lo que probablemente solo necesitaríamos construir una cabaña más si encontramos a nuestros compañeros.
—¿Es apropiada la cerveza para esta charla urgente? ¿O necesitamos pelear con alguien? —pregunta Parker.
—La cerveza siempre es apropiada —le sonrío.
Ryder y Remy levantan un dedo, indicando que ellos también quieren una cerveza, y Parker se dirige adentro.
—¿Todo bien en la escuela? —pregunta Remy mientras tomo asiento en la silla de madera al lado de Ryder.
—Sí, los cachorros lo hicieron genial. Regina dijo que realmente están aprendiendo a encajar con los otros niños —asiento.
Parker regresa con cuatro botellas de cerveza y nos entrega una a cada uno antes de sentarse al lado de Remy en el banco.
—¿Entonces qué es tan urgente que tuviste que sacarnos del trabajo? —pregunta.
—Hay una nueva mujer en el pueblo —digo, preguntándome cómo abordar esto porque, con solo mencionarla, mi mente se ha ido directamente al lado oscuro.
—Vaya, qué sorpresa. No puedo creer que una mujer se haya mudado a un nuevo pueblo. Eso es tan raro —se burla Remy, y le frunzo el ceño. Le haré pagar por ese sarcasmo más tarde.
—Cállate, sabelotodo, no he terminado —resoplo—. Ella tiene un hijo, y él es uno de los nuestros.
—Entonces tenemos una loba desconocida en nuestro territorio, ¿y no ha pedido permiso? —gruñe Ryder. La naturaleza territorial de su lobo se refleja en su voz.
—No, ese es el asunto. Ella es humana, y no creo que tenga idea de lo que es su hijo.
—M¡erda. ¿Dónde está el padre del niño? —pregunta Parker.
—No lo saben. El niño dijo que está desaparecido, pero sospecho que la abandonó o que los cazadores lo atraparon.
—Espero por su bien que los cazadores lo hayan atrapado porque si descubro quién es el pedazo de basura que dejó embarazada a una humana y luego la dejó para criar a un cachorro lobo sola, lo mataré —gruñe Ryder aún más fuerte esta vez.
—Amén a eso —digo, levantando mi botella, y los gemelos Beta asienten.
Tomo un largo trago de mi botella de cerveza, dejando que el líquido fresco y amargo burbujeé por mi garganta mientras todos procesamos nuestros pensamientos asesinos.
—Así que ahora tenemos que explicarle lo qué es su hijo sin asustarla —suspira Parker.
—Tendremos que ser cuidadosos. Si no ganamos su confianza primero, podría llevarse al niño y huir —dice Remy.
—Sí, y ese niño nos necesita. Deberías haberlo visto. Me abrazó tan pronto como me vio. Era como si estuviera desesperado por esa conexión con la manada. Necesita estar con una manada.
—Ustedes dos saben mejor que nadie lo que es crecer sin una manada y sin saber qué son. No podemos dejar que ese niño pase por lo que ustedes dos pasaron —dice Parker.
—No lo haremos —Ryder niega con la cabeza—. Callen, ¿crees que puedes acercarte a la madre? Intenta ganarte su confianza antes de presentárnosla. Solo cuando confíe en todos nosotros le diremos la verdad sobre nosotros y su hijo.
—Creo que puedo hacer eso. Ciertamente, no me importa pasar tiempo con ella. Está tan condenadamente buena —digo con un gemido de dolor.
¿Por qué no podría ser una mujer lobo también? La vida es injusta a veces.
—Por el amor de Dios, Callen. Asegúrate de mantener tu maldito m*****o en tus pantalones. ¿Me oyes? No te acuestes con ella —gruñe Ryder.
—Lo sé, no lo haré, pero no puedo prometer no imaginarlo —digo sonriendo.
—Eres un pervertido —se ríe Remy.
—Espera a verla, entonces entenderás. Tiene un cuerpo ardiente que está pidiendo a gritos ser conquistado, y sus ojos, oh diosa, podría mirarlos fijamente para siempre —murmuro mientras cierro los ojos y vuelvo a imaginar a la mujer de mis sueños.
—Ve a darte una maldita ducha y luego ponte a trabajar. Tal vez llévale unas flores para darle la bienvenida al pueblo. Concéntrate en el niño. A las mujeres les encantan los hombres que aman a sus hijos —comenta Ryder.
—¿Desde cuándo eres un experto en mujeres? Hasta donde yo sé, nunca has salido con una, especialmente con una que tenga hijos —me burlo.
Ryder vuelve a tener esa mirada lejana que le he visto poner cada vez que hablamos de citas o de almas gemelas. Termino el resto de mi cerveza y luego me levanto para ducharme. No tiene sentido intentar hablar con él cuando se pierde en sus pensamientos. Ojalá me lo contara. Puede que no hayamos crecido juntos, pero compartimos un vientre, y ahora compartimos una casa y una manada. Algún día, podría confiar en mí lo suficiente para hablar de lo que pasó.
—¿Sabes dónde vive? —pregunta Parker mientras abro la puerta de nuestra cabaña.
—Tengo una buena idea. No conoce a nadie aquí, así que debe tener su propio lugar, y hasta donde yo sé, solo había una casa disponible.
—¿La de Alpine? —pregunta él.
—Esa misma —asiento.
—Creo que la vi, de hecho. Ayer, mientras corría, vi a dos mujeres a través de la ventana. Pensé que solo estaban viendo el lugar —dice Remy.
—¿Y no pensaste en mencionar nada? ¿Quién es la segunda mujer? —pregunta Parker.
—No sabía que era importante. Podrían haber sido las agentes inmobiliarias por lo que sé —se encoge de hombros Remy.
—La segunda será su hermana. Mencionó que asiste a la universidad en la ciudad de al lado —le explico, mirando a mi hermano, que sigue perdido en sus propios pensamientos.
Con un suspiro, entro para ducharme e imaginar todas las cosas que me gustaría hacerle a la pequeña humana que ha logrado hechizarme. Siento que se ha ganado el papel principal en todas mis fantasías futuras.