Capítulo 30

2408 Palabras

Elena se asustó, pero se calmó casi enseguida, al aplacarse el sonido y también al verse rodeada de nosotros. Se abrazó a mí y se volvió a dormir, como si nada hubiera pasado. Me gustaba sentirla así, pegadita, con su olorcito a bebé, con sus manitas pequeñitas abrazándome, buscando mi calor, mi protección. Miranda apoyó su cabeza en mi hombro. ―Debería haberlo matado ―comentó en voz baja. ―No digas eso ―supliqué. ―Es verdad, ahora no estaríamos así, asustados, pendientes hasta del más mínimo ruido. Así no se puede vivir. ―Pero no vale la pena el convertirte en asesina, ese hombre no vale tanto. ―No podemos vivir así. ―No viviremos así, ya verás que todo se calmará muy pronto. ―No me dejará vivir en paz. ―Lo hará, cariño, ya lo verás. Quise ir a hablar con los policías

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR