Abrí los ojos lentamente, mire el techo, todo a mi alrededor, me pase las manos por el rostro, quería llorar, necesitaba llorar, las lágrimas me harían más fuertes, para poder soportar todo esto, para darme ánimos, para saber que todavía sigo aquí y que estaba viva. Me levante de la cama despacio, todo me daba vueltas, últimamente siempre me sentía sin fuerzas en las piernas, mareada, fui al baño y tome una rápida ducha, Ric estaría aquí en cualquier momento, lo sabía. Habían pasado bastantes días como para memorizar su rutina, solo lo había visto a él entrar en aquella habitación. Me llevaba fuera, al pateo para que pueda estirar las piernas, por una hora más o menos, luego volvimos a la habitación se marchaba y regresaba unas dos horas con comida, se sentaba y comíamos. Aprendí a no cont

