23 | Meduza italiana

2468 Palabras

Aun con cierta duda en su sistema, Adkik siguió su intuición. Si Milán continuaba con vida, tendría que verlo por sí mismo. No creería en un intento de poema mal redactado. Si ella respiraba, quería sentir el calor de su cuerpo una vez más. Era lo menos que podía hacer después de perderla por culpa de su hermano. Grisa era el único que conocía el mensaje y el destino de Adkik, pero tras ordenarle que no comentara nada, se encaminó a Florencia dejando a su hermano herido, a Levka pensando cómo obtener el poder de Italia y a Viktor cuidando de la hermosa pelirroja. El único que no tenía un propósito hasta ese momento era él. Ajeno a unirse en alianzas con los hombres que prontamente visitarían, no tenía otra razón de ser. Por más que se negara cada noche al afirmar que su vida podía ser co

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR