El plan de Viktor contaba con el plan sorpresa, algo que los inútiles soldados de Maurizio no esperaban. Viktor le colocó un comunicador a Ignati en el oído. A sabiendas que Ignati vería a Nina todo el tiempo, no tendría necesidad de escuchar sus respiraciones, por eso, aun cuando Ignati no lo quiso, extrajo el comunicador de Nina y lo suplantó por la voz de su hermano. Viktor, con ayuda de Adkik y Grisa para movilizar a los perros, compró un avión de combate y un paracaídas para cada uno. No entrarían por la puerta principal, sino que usarían la montaña detrás de la mansión para aterrizar y camuflarse con la vegetación. No era un plan maestro, pero cumplió con el objetivo. Con los francotiradores posicionados en los edificios a poco menos de quinientos metros, cada uno eligió un hombre

