Algunos años antes del encuentro Ilesha visitaba a su amigo casi todos los días, pero Kaled se negaba a ver a nadie, sólo Elek entraba a dejar comida, él le informaba de la situación de su señor, se había vuelto loco, siempre hablaba sobre traer a la señora Scarlett de la muerte, incluso volver el tiempo y evitarlo todo. - Sabe que eso es imposible –dice ella mirando a Elek con preocupación, no dejaba de repetirse que era su culpa, Arsen había perdido a la mujer que amaba, pero al hacerlo, le había robado la felicidad a su único amigo. - Le he dicho eso todas las veces, así que sólo me despide sin poder explicar más –mira la puerta, su señor comía muy poco, estaba ojeroso y cansado, no se bañaba y sus tareas habían sido relegadas al segundo al mando, él debía cuidar a su señor. - Arsen

