FENDER ASTARTÉ Al oír la voz de Diane tras el teléfono, no pude evitar sentir odio por ella, me había traicionado, me había humillado y se ha llevado algo valioso consigo que me pertenece. Y para el colmó ha tomado una decisión que no le concierne. —¿Quién carajos te dio el derecho a elegir sobre mi hija e hijo? —Lance una botella de la mesa dejando que esta desparrame todo su contenido, al ver las llaves del auto decidí tomarlas sacando un breve murmullo—, iré por ustedes. Cuando agarre rumbo hacia la mansión dos autos negros tenían en cierre el camino encontrándose entre sí, evitando por completo que pasara. Un hombre de ojos esmeraldas junto a uno de ojos zafiros se encontraban recargados sobre el costado de sus autos mirándome con indiferencia. Sin dudar baje del auto y estos empeza

