Capítulo1. Las diversas situaciones.
En una vida rodeada de privilegios, siempre vendrán personas amenazantes que desearan arrebatarme el joyero que se me otorgo; Un joyero que nunca quise y una vida de sufrimiento que jamás deseé.
Todo comenzó con las familias fundadoras de la región de Stowe, a través de generaciones se mantenía una estabilidad acerca de los ciudadanos, propiedades y servicios. Es así donde las tres familias importantes deciden saciarse de riquezas y unirse con otras regiones para obtener un lugar apropiado de comodidades.
Los Rendor, son conocidos por ser la familia más pacifista y de porte, con mucha nobleza hacia los demás, el Sr. Joseph es un auténtico poseedor de su apellido, mientras que la Sra. Glenda es de la región "Merst", sobrina de una de las familias poderosas de las regiones vecinas, "Los Glesh". Fue un matrimonio arreglado para subir de nivel y formar alianzas, mientras que los Astarté, son la familia más arrogante y ambiciosa, no tiene límites de piedad y es liderado por el Sr. Fender Astarté y la Sra. Diane Solís, son de la misma región de Stowe y comparten el mismo deseo de llegar a la cima sobre todo lo que se cruce, o cómo ellos lo llaman, la cúspide de los perfectos; y finalmente los Alarcón, son la familia más noble y amigable de la región, sus cabecillas son el Sr. Santher Alarcón de Stowe y la Sra. Rousse que provienen de la región "Denglash" de la familia "Stone".
Las reuniones entre las familias eran cada último del mes, con la intención de llevar a cabo las cuentas y registros de propiedades de las que estaban a cargo, al terminar dichas juntas se dirigían sin falta a cenas obligatorias convocadas por ellos mismos; para mantener una convivencia sana y aliada con el fin de obtener un resultado positivo a futuro pensando en el compromiso por la región.
Con el tiempo las familias empezaron a crecer en el ámbito familiar, en el que los Alarcón dieron inicio con un hermoso bebé varón al que llamaron Haku, de un lindo significado: Puro. Haku Alarcón Stone, un nombre del que sus padres esperaban que su hijo hiciera devoción, su parecido a su padre era como ver dos gotas de agua; pues ambos tenían el cabello oscuro y sus ojos eran de un tono café oscuro y a su vez claros, su piel perlada y tenue. Cabe decir que un niño realmente amado y anhelado.
Tres años más tarde, la familia Astarté no se quedó atrás, puesto que un bebé llegó a sus vidas. Lamentablemente, sus padres no estaban contentos por su llegada, su preferencia era clara, pues estos hubieran preferido la llegada de una hermosa niña deslumbrante y risueña que tuviera una apariencia como la de la madre; a cambio el destino les entregó un varón de apariencia neutra, sin nada especial, pues este tenía el cabello y ojos realmente oscuros y cero luminosos, y su tez era totalmente caucásica; su parecido era más como el del abuelo paterno, así que podría decirse que su aceptación fue buena o mejor dicho provechoso. Entonces el abuelo le dio un nombre a su nieto, quitándoles el derecho de opinión a sus padres acerca del nombre de su hijo, así que el anciano lo nombró Daren, de significado "nacido por la noche", justamente digno de su apariencia. Daren Astarté Solís, un niño claramente juzgado.
Finalmente, un año después, los Rendor tuvieron una niña a la que llamaron Asteria; Asteria Rendor Glesh, una pequeña y linda bebé risueña, su apariencia era realmente única, una evidente combinación de sus padres, tan amada por cualquiera que la quisiera y cuidara.
Los tres niños se volvieron tan amigos de la infancia, aunque, la diferencia de edades era notoria, no era impedimento para tener una de las relaciones más lindas del mundo, lo que pasara y perjudicará la relación de nosotros, no nos importaba, siempre habría un arreglo. Lamentablemente hoy en día, eso no existe.
Cuando transcurrieron los años en los que Haku Alarcón, Daren Astarté y esa Asteria Rendor tenían doce, nueve y ocho años de edad. Empezaron a notarse las cercanías y cambios, era obvio que Daren y Haku eran más cercanos, mejores amigos y hermanos, aunque no lo fuesen; mientras tanto, esa niña trataba de ser solitaria y ocultar esos cambios drásticos de comportamiento que le daban de repente tratando de apartarse sin sentido alguno de ellos, a Daren le molestaba mucho eso, al igual que a Haku, estos no querían que estuviera muy separada de ellos, ambos la querían cerca, la necesidad de cuidarla y mantenerla unida, como siempre les surgía de repente, aunque podría decirse que el que deseaba más esa unión era Daren, una unión totalmente inquebrantable para su corta edad, su felicidad y alegría entera se debía a sus amigos y confidentes, el cariño que consiguió al verlos en las juntas familiares y fuera de ellas, la amistad que empezaron a forjar cuando los tres se quedaban juntos jugando a tales horas, que caían dormidos hasta ya no poder, simplemente lo más valioso que tenía, era lo más valioso que tenían los tres. Era evidente, más lo que seguía se había convertido en un juego de adultos, aquel que arruino a tres infantes que terminaron por destrozarse en la vida y alejarse por nosotros mismos.
HAKU ALARCÓN STONE
Abrieron la puerta levemente aquellos padres en busca de sus hijos, al darse cuenta de que los menores estaban sumamente dormidos en el suelo... Protegidos por mí, quien aún mantenía una mirada sobre ellos, notaron enseguida el cuidado que les tenía, pues con cuidado colocaba cojines en cada una de sus cabecitas, procurando no despertarlos, posteriormente tomaba algunas mantas para cobijarlos, se podía ver a simple vista lo mucho que los atesoro.
El señor Joseph y Fender tratan de no interrumpir mi concentración que les mostraba a ellos, era notorio, el intento de no producir algún ruido al cerrar la puerta, no obstante, resultó en un total fracaso, primera porque ya me había dado cuenta de que nos observaban, y segunda, el sonido se produjo de una manera molesta, así que irremediablemente los observé, pero no puedo mostrar una expresión disgustosa, digo disgustosa por el hecho de que no quiero que lo que más atesoro despierte, así que simplemente les sonreí.
Al ver que estos se retiran y cierran por completo aquella puerta, decido colocarme en medio de ambas personitas que he acomodado, Asteria a mi derecha y Daren a mi izquierda, usualmente miro al techo sin mostrar cierto favoritismo a uno, pero recuerdo que algo duele y sin querer termino susurrando para ambas personas que estimo.
—Disfruten lo que puedan y en especial tú...
Analizo lo que digo y sé la razón por la que lo digo, el dolor que siento es porque sé que uno de nosotros sufrirá demasiado, lo sé, sé que habrá tormento en su vida y que romperá todo lazo con nosotros, sin remordimiento en dejarnos a un lado. Opto por cambiar mi posición y miro a quien en verdad debo proteger, Asteria, la pequeña y dulce Asteria.
¿Me arrepentiré si alguna vez te doy la espalda o te traicionó Daren? Me pregunté en lo más profundo de mi ser, a lo que no tardé ni un segundo en responder, pues la respuesta ya me era clara.
No, no lo creo.
Tomé a Aste entre mis brazos hasta acurrucarla en mi torso, ella con un ligero movimiento se acomoda en ellos, entonces preguntó cómo si en verdad ella pudiera responderme por qué me siento como me siento.
— ¿Qué es lo que tienes de especial? ¿Eh?
Está sumamente dormida, hace un movimiento involuntario alejándome un poco de su lado, pero una sensación extraña me impide soltarla, así que la abrazo y continúo expresándole lo que tengo aquí guardado.
—Cuando tenías cinco y yo nueve, no dejabas de perseguirme... —Un recuerdo tan vivido volvió a mi mente, sabía que la sonrisa que salió de mi rostro no era de felicidad, sino una triste y débil sonrisa—, Daren lloraba y lloraba, porque no le hacías caso... Pero las cosas han cambiado, ahora tú ya no eres molesta hacia mí, al contrario... Te has estado alejando, en estos momentos, eres más apegada a Daren y eso no me agrada del todo, de hecho, lo odio, lo odio tanto, y detesto tener esa emoción tan extraña clavada, porque simplemente sé que en el fondo ambos son tan especiales en mi vida.
¿Por qué me duele verte? ¿Por qué ocurre cuando tratas de alejarme inconsciente? Incluso dormida, no obstante, eso no es todo, pues el dolor también va dirigida a una cuestión que es incapaz de dejarme en paz. ¿Es que serás capaz de tratar solo con las personas que te acechan y quieren devorarte? ¿Puedo aligerarte un poco? ¿O lo tomó todo por ti?