Todo el vuelo el se la paso dormido y yo leyendo, quería despertarlo y decir que si en realidad el quería estar conmigo y formalizar, aunque solo hubiera pasado una acción, río levemente, parecía desesperada. Saco de mi pensamiento eso y miro hacía el libro que tenía entre las manos, ¿Como era que no supieran que el protagonista estaba enamorado de ella? Era ilógico ya que se desbordaban tanto amor, tan dulce que daría hasta diabetes. Sería un vuelo aproximado de seis horas, hubiera sido más sencillo si mi compañero de asiento estuviera despierto y me ayudara a entretenerme. Me concentro nuevamente en el libro sin embargo terminaba vagando en mis pensamientos, una, otra y otra vez. Miro hacia a un lado notando que Sara me miraba con una carta tan molesta, ¿Qué era lo que no le agradaba de

