Los dos entran al despacho y Leonor se coloca frente al escritorio de Braulio, mientras que él toma asiento. —De qué quieres hablar — le dice mirándola a la cara con la intención de observar las expresiones que ella hace al hablar. —Quiero que hablemos de lo diferente y cambiado que estás en tan poco tiempo. —¿A qué te refieres? —Me refiero a que se suponía que tú odiabas a esa mujer con la que te casaste. Incluso los dos tuvimos una gran conexión. Me pediste que la humillara y le mostrara cuál era su lugar, y ahora, de la noche a la mañana, todo ha cambiado — le dice sintiendo molesta y frustrada. Braulio la observa sin decir nada. Él solo se limita a ver la manera en la que ella expresa los sentimientos que ha llevado guardados dentro de ella y que ahora está mostrando de una manera

