No sabía qué hora era con exactitud, hacía rato de la ultima vez que revise mi celular, en este momento no sabía con exactitud dónde lo había dejado, pero estaba segura que superaba por mucho mi hora de salida, no se filtraba ni un solo rato de sol por las ventanas, mi jefe seguía recostado en el sofá, no se levantaba más que para ir a orinar por las grande cantidades de líquido que lo estaba obligando a tomar, la.oficina se oscurecia cada vez más. Me levanté a tientas para buscar mi celular y poder revisar la hora, la luz de la pantalla iluminó mi rostro, mis ojos resintieron el cambio y tuve que cerrarlos un momento. pasa de las ocho de la noche, ya había pasado tiempo de la primera píldora, según las indicaciones de la caja, ya podía tomar la segunda y con suerte en una hora estaría c

