Nuevamente estaba encerrada en un espacio diminuto con mi jefe, está vez en su auto, recorriendo las calles de la ciudad hasta mi departamento, no puedo creer que condujo desde aquí la noche de la cena, está bastante retirado, llevamos más de veinte minutos en el auto y no estamos ni cerca de llegar, el tráfico está en todo su esplendor. — Gracias. — Dijo rompiendo el silencio dentro del auto. — Por cuidar de mi. No esperaba que me agradeciera, las cosas no se hacen esperando algo a cambio, pero el saber que se sentía agradecido, que había notado mi esfuerzo, era algo que me producía un vuelco en el estómago. — Gracias por llevarme a mi departamento. Al fondo la canción de Jason Mras- i won't give up, llenaba el silencio entre nosotros, el volumen era tan bajo que apenas lograba escuc

