VII Vestida con un Jean y el sweater que Elliot le había regalado, con su cabello recogido en una coleta y algo de rojo en sus labios, Emma entraba al estudio donde trabajaba con los hermanos. Era muy temprano en la mañana y por alguna razón que no se explicaba muy bien, estaba muy nerviosa. Tocó ligeramente la puerta y luego la abrió, pero no se dirigió tan adentro. Los Lennox la miraron y quedaron con sinceridad sorprendidos que no usara sus diminutas prendas, y para Elliot fue una satisfacción que vistiera el regalo que le hizo. –Buenos días… Steven, debo ir a la ciudad a un chequeo médico, ya hace un mes que no lo hago y además hay medicina que debo reclamar… —Emma parecía una niña que había hecho algo muy malo y de seguro iba a ser reprendida. —¿Estás enferma?, Si lo deseas podemos

